Cómo cambiar escándalo internacional por pareja presidencial

Por Matías Murúa

En el marco de la 71ª Sesión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas realizada en la ciudad de Nueva York, el presidente Mauricio Macri se presentó el martes 20 de septiembre, dando su primer discurso con una duración de quince minutos. El Jefe de Estado arribó al país norteamericano junto a su esposa, Juliana Awada, y la comitiva oficial.

En su discurso hizo referencia al pedido de diálogo con el Reino Unido por la soberanía de Malvinas.  El mandatario expresó: “(…) Por eso, reitero, nuestro llamado al diálogo con el Reino Unido, como mandan tantas resoluciones de esta organización para solucionar amigablemente la disputa de soberanía, que tenemos (…) Hemos dado muestras de interés en avanzar en nuestra relación bilateral, que puede y debe ser mutuamente beneficiosa”.

Se trata de un pedido que el pueblo argentino reclama y que los mandatarios de la Argentina han expuesto sucesivas veces ante el Reino Unido; en algunas ocasiones más firmes e insistentes, como se pudo observar durante los últimos años. En esta ocasión, Macri mostró un cambio rotundo de pensamiento, si recordamos sus dichos del año 1997 dónde expresaba que “nunca entendió los temas de soberanía en un país tan grande como el nuestro” y que “nosotros no tenemos un problema de espacio como tienen los israelíes”, agregando que “las Malvinas serían un déficit adicional para el país”.

Lo cierto es que después de la Asamblea General, durante un almuerzo de Jefes de Estado, el presidente argentino comunicó a los medios que la primera ministra británica TheresaMay le dijo que estaba de acuerdo en comenzar un diálogo bilateral que incluya el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas. La noticia no tardó en recorrer todos los medios de comunicación de la Argentina, fue recibida con júbilo y su reproducción por los medios oficialistas, utilizada para promocionar el supuesto gran paso. Inmediatamente títulos alentadores empezaron a circular en los portales de noticias.

Sin embargo, la buena nueva no duró mucho. ¿El motivo? La canciller Susana Malcorra, en diálogo con radio Continental, contradijo a Macri diciendo: “(…) soy absolutamente franca, no creo que haya dicho ‘sí suscribo que agendemos esto y que la soberanía sea el primer tema’, porque no es pensable que así sea”. Para sentenciar estos dichos, el gobierno británico negó rotundamente que la primera ministra May haya dialogado sobre el tema en la breve reunión informal que mantuvieron. Un bochorno diplomático, una contradicción marcada por la canciller hacía el presidente y la desmentida por parte del gobierno británico hicieron que los medios oficialistas tuvieran que salir a relativizar el tema.

Para alivianar este desequilibrio, los mass-media hicieron hincapié en la pareja presidencial, donde ambos paseaban en bicicleta por el Central Park o besándose minutos antes de que Macri diera su discurso. De esta manera, buscaron generar más empatía y solapar el traspié que tuvo el Jefe de Estado. Estos recursos son utilizados una y otra vez, como el beso que se dieron el actual presidente y la primera dama al finalizar el debate presidencial el pasado 15 de noviembre del 2015. Una vez más, aunque se mencionaba el error diplomático que tuvo el presidente, se direccionó el foco a la pareja presidencial y su naturalidad.

Así se presenta el gran poder de los media, como señala Mauro Wolf, y la importante influencia que tienen sobre nuestros conocimientos y sobre la construcción de las imágenes de la realidad. Tienen gran capacidad para generar efectos de tipo cognitivo, es decir, relativos a las imágenes de realidad y al conocimiento que difunden, construyen o establecen en el tiempo.

Para concluir, se puede señalar que la insistencia histórica de diálogo por Malvinas tuvo la misma respuesta negativa de siempre por parte del gobierno británico, mientras que el error del presidente mostró una inexperiencia en relaciones internacionales en relación a un tema que no se puede hablar con liviandad y un aparato comunicacional que pretendió minimizarlo con una catarata de noticias e imágenes de la pareja presidencial.

Mientras tanto, la canciller Susana Malcorra, y el vicecanciller británico, Sir Alan Duncan firmaron la declaración conjunta en materia de explotación pesquera e hidrocarburífera en Islas Malvinas. Mientras tanto, no se logró un dialogo profundo entre Argentina y Gran Bretaña con respecto a la soberanía de las Islas.  Mientras tanto, el pueblo argentino sigue esperando.

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