UNLaM: El camino de la apariencia

Por KA EME

La Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), ubicada en la localidad de San Justo cuenta con más de 50 mil estudiantes. Su rector desde 1997, Daniel Martínez y La Liga Federal Universitaria (LFU), el histórico centro de estudiantes; tiene obturados todos los mecanismos democráticos de participación e incluso utilizan el aparato de la universidad para perseguir a los disidentes, ya sean docentes o estudiantes.

Fundada en 1989 como una concesión del gobierno menemista al entonces presidente de la Cámara de Diputados, Alberto Pierri, la UNLaM es una institución sumamente antidemocrática y poco transparente.

Nicolás Maquiavelo en sus consejos en “El Príncipe”, sostiene que “los hombres en general juzgan más con los ojos que con las manos, pues ver es de todos, mientras tocar es de pocos”. Y continúa: “todos ven lo que pareces, pocos tocan lo que eres”. Se podría decir que Daniel Martínez ha sabido aplicar esta máxima perfectamente al principado de la UNLaM porque la misma “parece democrática”, “parece que el centro de estudiantes defiende a los alumnos”, “parece que es inclusiva y de calidad”, “parece que las condiciones laborales de los docentes y no docentes son aceptables”, “parece que la infraestructura es buena” y “parece que cumple su función social”.

Sin embargo, lo cierto es que el manejo irregular de los fondos del centro de estudiantes, modificación de actas de exámenes para perjudicar a alumnos de agrupaciones opositoras, amenazas y despidos a docentes y no docentes por cuestiones políticas y explotación de las instalaciones para beneficiar intereses privados, son solo algunas de las cuestiones que pueden encontrarse si uno corre el velo de las apariencias.

Todos estos problemas comparten una causa común: la falta de democratización de la universidad. ¿Cómo se puede controlar una institución con más de cincuenta mil estudiantes en medio de tantas irregularidades? Esto se debe a tres factores: la estructura departamental, las elecciones proscriptivas y la coacción.

La estructura departamental

Dice el artículo 7 del Estatuto de la Universidad: La Universidad Nacional de La Matanza adopta para su organización académica la estructura departamental. Esto tiene un impacto muy fuerte en la concentración de poder en manos del rector porque los departamentos tienen casi nula autonomía del Rectorado.

Un Decano de la Universidad Nacional de La Matanza es siempre alguien de confianza del Rector. Los Decanos son elegidos por el Consejo Departamental, el cual está integrado por docentes, el centro de estudiantes y graduados afines a Daniel Martínez. Además, está integrado por los coordinadores de las carreras que son designados directamente por el Rector.

Esto sumado a la precariedad de los contratos docentes, provoca que desde los Departamentos no pueda ofrecerse resistencia a los mandatos de la autoridad máxima de la UNLaM.

Las elecciones proscriptivas

La proscripción es el denominador común del proceso eleccionario en la universidad. Para presentarse a las elecciones una organización debe juntar cientos de avales de los estudiantes. Para participar de las elecciones a Claustro se deben reunir el 10% del total del padrón; porcentaje sumamente alto si lo comparamos con el 0.2% que fue el requisito para ser candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires en la última elección.

Todos los alumnos regulares que figuran en padrón pueden votar para Centro de Estudiantes, mientras que para Claustros Departamentales y para Consejo Superior es necesario haber aprobado al menos seis materias.

En las últimas elecciones, realizadas el 4,5 y 6 de Abril de este año, nuevamente se repitieron estos procedimientos. En esta ocasión, la Liga Federa Universitaria, convocó a la Junta Electoral sin mucho margen de anticipación. La misma estableció que las listas que quieran presentarse tenían 6 días para reunir 1000 avales para la elección de Centro de Estudiantes y más de 2500 para la de Claustro. Todo esto cuando aún no habían iniciado las clases en todas las carreras.

Tan eficaz es la maquinaria electoral que a las elecciones de Claustro Departamental solo pudo presentarse la lista de la LFU, mientras que al Centro de Estudiante solo se presentaron 8 fuerzas políticas, algunas de ellas denunciadas como listas “fantasmas”, vale decir, integradas por empleados de la universidad que en realidad no son una agrupación política.  Hubo 48 mesas para la elección a centro de estudiantes y otras 40 para Claustro. En estas últimas solo se permitió que haya fiscales de la Liga Federal prohibiendo esa posibilidad al resto de las fuerzas políticas. Por esta razón a la proscripción se le suma la falta de transparencia de todo el proceso eleccionario y el control total por parte de las autoridades al momento del escrutinio.

Las elecciones se realizan cada 2 años, en la segunda semana de clase y con veda electoral. Un dato no menor es que en 2010 directamente no se votó: simplemente se procedió a proscribir a todas las listas opositoras.

La coacción

Es públicamente conocido que los docentes en la UNLaM son contratados mediante contratos basura, los cuales frente a cualquier actitud contraria al régimen de la gestión no se renuevan, dejándolos sin trabajo. Como ejemplo concreto, en el pasado mes de diciembre comenzaron los despidos a docentes de medicina y amenazas de cese de contratos y reducción de horas; tal como denuncia el Sindicato de Investigadores y Docentes de la Universidad Nacional de La Matanza (SIDUNLaM). Al mismo tiempo, los docentes de la carrera de Medicina denunciaron persecución ideológica por defender una orientación social de su carrera.

Esta operatoria tiene antecedentes: en el año 2009 cesantearon los contratos de docentes del Departamento de Humanidades después de años de trabajar para la institución. Ellos también denunciaban que se los despedía por persecución política, por pensar diferente al rectorado de la universidad.

A los despidos, se le agrega un factor más tétrico: el espionaje. Está demostrado que las escuchas ilegales que realizó Ciro James en la causa que investiga al presidente Mauricio Macri se gestaron desde las instalaciones de la UNLaM. Varios son los docentes y estudiantes de fuerzas opositoras al régimen actual de la universidad que declaran tener o haber tenido intervenidos, teléfonos fijos, celulares, correos electrónicos y demás.

El último incidente lo sufrió una estudiante de Nutrición, militante de Estudiantes Autoconvocados UNLaM y ayudante de cátedra en una materia de su carrera. El día lunes 17 de octubre, una autoridad de la carrera la citó y le advirtió que, si seguía “hablando mal” de la Liga Federal Universitaria le iban a rescindir el contrato laboral como ayudante de cátedra. Entre otras cuestiones, le exigió que deje de participar de espacios políticos y apoyar las medidas de SIDUNLaM.

Es por eso que todas las fuerzas políticas dentro de la universidad están convocando a una concentración unitaria en el patio de la UNLaM para el miércoles 2 de noviembre a las 17:30 horas para reclamar por una real democratización y terminar con la persecución política a estudiantes y docentes dentro de la institución.

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