Pro-medios amarillos

Por: Víctor. E. G

Ya hemos transitado un año de democracia neoliberal, en donde con asombro hemos visto situaciones que nos remontan el pensamiento a tiempos pasados en donde el ejercicio de la libertad de prensa estaba limitado y manejado por el Poder Ejecutivo,en aquel entonces se ejercíala persecución para aquellos que estaban en contra de los gobiernos de facto, porque sus justificadas críticas desnudaban la práctica neo conservadora en unión con el terrorismo de estado. En oposición, había apoyo para aquellos medios televisivos, radiales, y escritos que estaban a favor del régimen cívico militar y en algunos casos fueron cómplices del plan neoliberal llevado a cabo por el Proceso de Reorganización Nacional.

Los grandes medios crearon y crean la cultura neoliberal. Ocuparon y ocupan un rol importante,como nexo entre el poder real y todo el agregado de la sociedad. Astutos agentes manipuladores de las agendas de los gobiernos débiles. Siempre predispuestos al cambio de favores,y por ello fueron capaces de conformar un relato distorsionado de la realidad en beneficio propio. Los mismos arquitectos del lenguaje único, que impunemente mintieron y engañaron a la población mediante falaces noticias, u omitiendo el mal accionar de los gobiernos de turno y en este año que se vafueron los fieles escuderos del régimen macrista.

El macrismo y los grandes grupos mediáticos pertenecieron durante estos añosa una misma clase dominante cuyo interés es la preservación de su statu quo y el mantenimiento de sus negocios a cualquier precio. Aunque, el precio alto lo pagaron las demás clases que fueron sometidas diariamente al bombardeo mediático. Las bombas cayeron discrecionalmente sobre un sector en particular, en un audaz intento de borrar de la memoria del pueblo las políticas que beneficiaron a los más humildes, y además, recortaron privilegios a los ricos argentinos.El fuego  intentó ocultar la miseria y la desolación producidas por las viejas recetas neoliberales que hoy regresaron maquilladas en los estudios televisivos y revelaron en la pantalla el beneficio del “cambio”; escribieron en susperiódicos las bondades del “dialogo” y alabaron en el éter el “republicanismo” del Pro-gobierno.

Una nueva página se escribió en la historia nacional: por primera vez el neoliberalismo en su máxima expresión tuvo el apoyo incondicional del poder mediático y del poder político. Mauricio Macri, fue el claro ejemplo del candidato armado por los medios hegemónicos. Un personaje diseñado por el marqueting de las grandes corporaciones, vacío de contenido político y lleno de frivolidades y demagogia. El nuevo producto presidencial fue amparado por los grandes empresarios de los medios de comunicación, quienes fueron los hacedores de una imagen ilusoria y prometedora. En contraste, el empresariado mediático dio una encarnizada lucha en contra del gobierno anterior de origen nacional y popular. Así, el empresario ingeniero llegó a la Casa Rosada con el respaldo solapado de las grandes empresas de información.

Gran parte dela prensa argentina dio su sosténimplícito en algunos casos y explícito en otros al nuevo gobierno que cumple ya un año manejando los destinos de la Nación. El“periodismo independiente”, allanó el camino presidencial. Sin ningún tipo de escrúpulo el periodista y editor jefe del multimedio Clarín, Julio Blanck, afirmó: “Hicimos periodismo de guerra. Eso es mal periodismo. No es el periodismo que me gusta hacer. Y yo lo hice, no le echo la culpa a nadie, yo lo hice”.

¿Y con quién estuvo en guerra el multimedio? El enemigo era y es todo colectivo social que tenga una idea distinta al monopolio comandado por Magnetto y sus esbirros, ytambién al combate se le sumótodo medio que no estuvo alineado a su tropa.Por lo tanto,todos fueronlos contrarios y al enemigo nada, hay que destruirlo. Y por lógica pura la “alianza del cambio” se alió a la gran usina mediática conservadora para abatir al adverso, que no sólo se representó en una figura política, sino también,había que demoler los derechos conquistados en los últimos años que lastimaron levemente los desmedidos intereses de los grandes empresarios del mundo de la información.

La alegría del “cambio” llegó al diario La Nación.Un día antes de la asunción del nuevo gobierno de derecha, lanzaba una nota sobre los medios nacionales: “Medios públicos, un monstruo de cinco cabezas. La enorme, costosa, militante y completamente unitaria infraestructura humana, tecnológica y edilicia de la gestión cultural y de comunicación que deja en herencia el kirchnerismo”. Fiel a su ideología el diario conservador nivelaba el terreno para la expulsión de todos aquellos que no estén alineados a las nuevas  políticas del gobierno  de Cambiemos.

Continuó el diario de los Mitre con sus argumentos que fueron simplemente una bajada de línea a la que ya están acostumbrados, siempre ejercieron presión sobre los políticos de turno.La presión surgió el efecto deseado, y por lo tanto, ayudaron con sus notas al autoridad política: “Hernán Lombardi sabe que está ante el mayor desafío de su carrera política: domar el “monstruo” de cinco cabezas sobre el que el presidente Mauricio Macri creó el nuevo Ministerio de Medios Públicos: Canal 7 y Radio Nacional, Télam, Educar (los canales Encuentro, PakaPaka y DeporTV), Tecnópolis y el Centro Cultural Kirchner. Cada una de esas estructuras tiene su historia (extensa o reciente), sus improntas y sus trampas, y fueron estos años dominios de la agrupación hiperkirchnerista La Cámpora, del ministro Julio De Vido y del dramaturgo del relato Javier Grosman, que reporta a la Secretaría General de la Presidencia”.

Los elementosaudio visuales creados por el kirchnerismo, actuaron en el ámbito público cómo una contra hegemonía en alusión a temas históricos, sociales y culturales en general. Y eso fue un acto plebeyo imperdonable, la realeza del diario La Nación se vio en peligro ante el debate en la información y en la nueva conformación instructiva y educativa. El periódico patricio, no juzgó lo malo del gobierno pasado, sino que lo condenó por lo bueno: la ampliación formativa que llegó a lo más profundo de las diversas clases sociales. A tal punto llegó el golpe de conocimiento popular que hizo queLa Nación perdiera su imparcialidad cuando emitió un sin número de adjetivos descalificadores, sus editoriales fueron discursos de barricada.Sus diatribas hicieron posibles la caída de la máscara de imparcialidad.

Hernán Lombardi es un cuadro intelectual de la nueva derecha, cabe recordar que el funcionario fue parte del gabinete del pasado gobierno de la Alianza encabezado por Fernando De la Rúa. El ministro fue integrante delsequito más cercano al ex presidente y fue conocido como “el Grupo Sushi”.  Luego en el 2003 se presentó como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires por el partido “Recrear para el Crecimiento”, liderado por Ricardo López Murphy.

El empresario político con sus discursos dio a entender el carácter democrático de su gobierno y la apertura mental del mismo. “Acá puede trabajar cualquier periodista de izquierda o de derecha o de centro, que sean kirchneristas o macristas, bienvenidas todas las expresiones, lo que nunca será bienvenido es la intolerancia y el linchamiento público. Eso no puede tener lugar. No es un problema de las ideas, es un problema que hasta los móviles de muchos canales tuvieron que despintarse porque eran hostigados y los que inducían este hostigamiento eran desde programas como este[…] Esto funcionó como un Ministerio de Propaganda del gobierno saliente. A partir de ahora todos tendrán lugar [en la televisión pública]. Los que piensen parecido y los que piensen diferente, todo manejado en un marco de tolerancia y de respeto. […] Le vamos a dar voz al sagrado oficio del periodismo independiente, que dice lo que piensa”.

Una de las primeras medidas del régimen macristafue echar a los periodistas “militantes” de Radio Nacional. La acción fue llevada a cabo por el Titular del Ministerio de Medios Públicos. Veinte periodistas, con contratos legales, legítimos y vigentes, fueron integrados a una lista negra, y despedidos por su forma de pensar. A Lombardi se le ocurrió que los trabajadores radiales eran “irrecuperables”, para la nueva programación. Lo que sí fue recuperable fue un viejo trabajo del periodista Luis Majul, que cobró casi un millón de pesos de parte del gobierno nacional por un video de cuatro minutos. La productora del periodista fabricó un video sobre la historia del periodismo.

Luis Majul es un “voluntario” del Pro. Es conocida y admitida por él su amistad con el Primer Mandatario. Cuando un año atrás se realizaba el debate electoral entre Scioli y Macri, al término del mismo, el periodista inició su programa con una frase contundente: “Es evidente que el ganador fue Macri”. Sin lugar a dudas el deseo del militante traicionó la objetividad del comunicador social. Así lo escribía en sus tweets: “Todavía  no asumió y el contraste es evidente. Plantea cosas normales. Mantiene sus promesas. No grita. Escucha”.Soporte claro a su amigo presidente.

Su programa “La Corniza”, recibió de parte del Gobierno de la Ciudad casi 14 millones de pesos en concepto de publicidad y a través de contrataciones directas entre 2008 y 2015, período durante el cual el presidente Mauricio Macri estuvo a cargo del Ejecutivo porteño. De los 324 contratos, 46 fueron efectivizados mediante el decreto 556/10, idéntica metodología a la que la administración PRO usó para transferirle más de 20 millones a “La Usina SA”, propiedad del ex candidato a diputado nacional el periodista deportivo, Fernando Niembro. Además de compartir profesión y métodos de facturación, Niembro y Majul coincidieron en aceptar fondos de la gestión macrista para realizar tareas para las cuales sus empresas no fueron creadas.

De más está en aclarar que el periodista siguió apoyando al gobierno, por intermedio de la omisión de las noticias relevantes que atañan a los desaguisados de Cambiemos. La desinformación fue una estrategia de manipulación que suplantó el eje de visión del televidente, y siguió atrapado por el manejo de subjetividades impuesto por el medio televisivo.

En los tiempos post modernos fue de suma importancia el afianzamientodel sentido común emanado desde las factorías mediáticas de la derecha, y para eso hicieron falta más programas que supuestamente estuvieron al margen de la praxis políticacomo por ejemplo son los magazines emitidos por canal 13. Estos segmentos televisivos llevaron a la ciencia de la policía al barro del escándalo y la liviandad. Chismes, griteríos, incontinencia verbal y la complicidad de algunos ineficientes políticos, fueron la “real politic” de esta democracia adulterada por la astucia de los líderes de la información.

Mariana Fabbiani conductora del “Diario de Mariana” es amiga personal del presidente electo. En un reconocido programa (emitido por el mismo canal) dijo: No es momento de hacer críticas, es momento de tener paciencia.  Tenemos que empujar entre todos para que este cambio que empezamos a sentir sea un hecho, que la gestión se empiece a notar”. Su simpatía al gobierno neoliberal se reforzó con más argumentos clarinistas, culpó al gobierno kirchnerista por las cosas que el macrismo no supo resolver y en algunos temas agravo su mala situación anterior.

La estimada amiga del ingeniero expresó su deseo: “Quizás con un mandato sólo no alcanza para terminar con esta herencia que según lo que escuchamos, la herencia es terrible y va a costar salir de esto”. Fabbiani no desentono el canto del relato oficialista que ya lleva un año de afinación. El bienestar no llegó en el segundo semestre del 2016, luego se postergó para el segundo semestre del 2017, y ahora según la conductora habrá que esperar un segundo mandato presidencial.

Y por si esto fuera poco se agregaron las declaraciones de tinte racista que realizó en su programa “Desayuno Americano”, emitido por el canal América. La conductora, esposa del dueño del canal Daniel Vila (socio de José Luis Manzano, ex funcionario menemista), ella estaba analizando junto a sus panelistas una fotografía de Donald Trump con su esposa y quiso compararla con la familia del Mandamás del ejecutivo argentino: “Antonia es hermosa. Yo quiero volver a revivir la foto del balcón de Juliana con Mauricio y Antonia, una familia blanca, hermosa pura”. La conductora quiso despegar la figura de Macri con la de Trump. Cosa curiosa, los simpatizantes de la derecha argentina se alarmaron al verse en el espejo.Donald es el fiel reflejo de su ideología.

Pero, aquí no término el tema. Cuando no hubo serios argumentos políticos para criticar la gestión anterior,recurrió a la descalificación y a la bajeza del insulto. En su énfasis defensivo en favor de los “honrados” la conductora siguió con su sermón: “Y a partir de ahora, de toda la mugre que tenían que sacar…Por favor, volvamos a las cosas de familia”. Peligrosas declaraciones emitidas dentro de la “ingenuidad” de un programa de interés general.

El abrazo destructor de la derecha  tuvo que abarcar a los medios internacionales en la búsqueda de callar opiniones críticas al régimen macrista. El gobierno de los Ceos, decidió dar por finalizada la participación del Estado Nacional en el “canal Telesur”.  La señal de noticias dejó de ser emitida por la Televisión Digital Abierta y por el canal Encuentro Argentina fue un socio fundador de Telesur, que fue producto de un acuerdo entre Hugo Chávez y Néstor Kirchner. La cobertura de esta señal de noticias contrastó con el discurso de las grandes potencias mediáticas y logró visibilizar otras realidades.

¿Se estuvo ante un hecho de censura? La derecha post moderna aprendió nuevos modales de prácticas políticas, caminaron siempre al filo de la ley y encontraron en ellas las cuestiones legales que muchas veces no contaron con un alto grado de legitimación popular. No se pudo asegurar en forma definitiva que la recisión de un contrato con la excusa de achicar gastos sea un acto de censura. Sin embargo, se pudo certificar que se produjo un apagón informativo. Con la implicancia del mismo, la luz de la información llegó en una forma difusa, con poca intensidad para que la población quede perdida en la penumbra de los amos de los medios.

Y en defensa de esos amos el presidente de la Nación disolvió vía decreto de necesidad y urgencia la Ley de Medios. Además, resolvió la disolución del AFSCA y el Consejo Federal de Comunicación Audiovisual. En su lugar creó el ENACOM bajo la órbita del Poder Ejecutivo, sin ningún tipo de exigencia para el Poder Ejecutivo Nacional en términos de designación y remoción de sus integrantes. Nació del mismo DNU, que derogó la limitación a las transferencias de licencias para los licenciatarios con fines comerciales, excluyendo de este cambio a las cooperativas y otros prestadores sin fines de lucro (para quienes subsiste esa limitación). En definitiva, más concentración y menos participación democrática.
Los patrones de la tinta, de las cámaras y de los micrófonos aseguraron el triunfo del candidato de los medios potentes y afirmaron la estabilidad de la gobernanza de la Diestra Alianza. En un acto original, pero poco democrático, el presidente de todos los argentinos, eligió para la informar a la ciudadanía sobre el desarrollo de su administración, auna ronda de periodistas amigos , que le hicieron una exclusiva y cordial entrevista y que más tarde fuevendida a los ciudadanoscomo el ejemplo de la “pluralidad de voces”. Un nuevo cepo encarceló a las audiencias, que no pueden conocer la realidad del país, por el simple hecho de que no hubo preguntas puntuales y tampoco hubo repreguntas, todo fue un mitin de aliados.

El neoliberalismo de éstos tiempos necesitó de un periodismo dócil, amaestrado que dejó de lado toda crítica enérgicay por ese obsecuente carácterfue ejecutado el plan conservador que ya lleva un año en ejercicio con un resultado nefasto: censura, persecución ideológica y apriete vía recursos estatales de pauta publicitaria; la misma no es concedida a los medios que no se encolumnan con el discurso oficialista. En fin la política de la mentira, de la opresión y de laartimaña ganó la batalla del sentido común del año 2016.

Queda en nosotros como habitantes del territorio nacional, hacer nuestro propio examen de conciencia y ver como contrarrestamos a la tercera ola neoliberal que ha logrado un maridaje perfecto entre el poder ejecutivo y el poder mediático. No es de esperar nada favorable de parte del neoliberalismo hacia todos aquellos que no pertenezcan al selecto sector de las clases altas; el régimen Pro mediático llevó adelante una política engañosa y falas. A su vez, planteó un estado desigual. Los grandes medios tergiversaron la información, la transformaron en favor del régimen del capitalismo salvaje.

Sin embargo, resta a nuestra esencia analizar los que nos quieren vender los mercaderes del odio y de la mentira. Termina un año en donde nos queda como hombres y mujeres de libre pensamiento, el beber sublime de afianzar nuestras ideas en pos de conformar una sociedad mejor informada y por lo tanto una sociedad más justa y solidaria que este lejos de la cultura industrial mediática del régimen de la derecha que es llevada a cabo por el partido mediático en alianza con Cambiemos.

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