Dos minutos y medio para medianoche

Las hostilidades entre los Estados Unidos de América y la Republica Popular Democrática de Corea preocupan el devenir del mundo

 

por Jeremias Calo

En 1947, con el inicio de la Guerra Fría y el desarrollo de armas nucleares (y la carrera armamentística de los dos bloques hegemónicos), el Bulletin of the Atomic Scientists (Boletin de científicos atómicos) confeccionó un reloj simbólico, el Reloj del Apocalipsis, también llamado “del juicio final”. El mismo representa una analogía: la medianoche representa la “destrucción total y catastrófica” de la humanidad.

Con el ascenso de Donald Trump y las pruebas nucleares del gobierno norcoreano a manos de Kim Jong-Un, el mismo reloj se ha adelantado 30 segundos: es decir alcanzo las 23 horas 57 minutos 30 segundos. Dos minutos y medio para la medianoche, para el conflicto atómico, para el “Apocalipsis”.

El programa nuclear de Corea del Norte tiene una razón de ser: su ideología de autodependencia o Juche. Luego de la caída de la URSS y la presunta capitalización de China, los principios de independencia política, autodependencia económica y autonomía militar fueron las bases del aislamiento. El impulso de la autonomía militar provocó alarma en el mundo, luego de la retirada de Pyongyang del tratado de No Proliferación Nuclear (1990) y la revelación de que poseían y desarrollaban este tipo de armamento. Desde entonces, han estado en una ascendente carrera armamentística, en pos de su “defensa” antes grandes potencias también nucleares, como lo es EEUU.

“Se acabó la era de la paciencia estratégica” afirman desde el gobierno estadounidense, en referencia a las constantes pruebas atómicas, lanzamientos de misiles y “provocaciones” por parte del gobierno norcoreano. En la conmemoración del aniversario 105 del nacimiento de Kim Il Sung (abuelo de Kim Jong-un, el “presidente eterno” y fundador del régimen), se llevó a cabo un desfile militar, donde se exhibieron misiles balísticos intercontinentales y submarinos armados, como demostración de la fuerza militar norcoreana.

Esto, sumado a las cinco (y en la posibilidad de una sexta) pruebas nucleares, y una serie de lanzamientos de misiles (incluso en el mismísimo desfile, tuvo lugar una prueba en la cual el artefacto estalló a pocos segundos de ser lanzado), tuvo como consecuencia el envío a la península del portaaviones nuclear estadounidense Carl Vinson; además de los ejercicios militares en conjunto que realizan con las tropas de Seúl.

El refuerce de tropas en la zona de conflicto es de suma importancia estratégica para la seguridad de los países vecinos: Japón y en especial Corea del Sur (país con el cual estuvo en conflicto bélico). Fue confirmado que varias de las pruebas fueron en dirección a esos países, como advertencia y muestra de la capacidad armamentística de Kim Jong –un.

El papel ejercido por China es clave en la zona. Evitar el conflicto es su objetivo principal. En estos días ha tomado el papel de mediador entre ambas partes: al ser un aliado histórico de Corea del Norte, por vías diplomáticas intentó disuadirlo, ya que se preocupa por los costos y las consecuencias de la misma.

De no haber mediación alguna, de no haber un cese de hostilidades, varios analistas temen el desencadenamiento de un conflicto nuclear, con capacidad de arrasar ciudades enteras e incontables muertes de civiles inocentes. Está en manos de unos pocos detener el reloj. ¿Será posible volver el tiempo atrás y no llegar a la medianoche?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s