Representación de la mujer en la política: Ley de paridad de género en PBA

Por María Eugenia Bucciarelli*

El 4 de octubre de 2016 se sancionó la Ley 14.848 de “participación política equitativa entre géneros para todos los cargos públicos electivos de la Provincia de Buenos Aires” (en adelante, ley de paridad), modificatoria de la ley electoral provincial (Ley 5.109) y de la ley de primarias (Ley 14.086). En este artículo se detallará cuales son las condiciones y el impacto que ha tenido la misma.

 La ley de paridad exige que cada lista incorpore un 50% de mujeres y un 50% de varones, ubicados de manera alternada y secuencial por binomios. En el caso de nóminas impares, establece que la diferencia no puede ser superior a uno. Las listas que no cumplan estos requisitos no son oficializadas y la Junta Electoral de la PBA debe actuar de oficio a fin de corregirlas. El género de cada candidato/a se determina por su DNI.

En 1991 Argentina adoptó la primera ley de cuotas de género del mundo, una ley que exige a los partidos políticos que las candidatas mujeres tengan un espacio en las boletas partidas en las elecciones legislativas. Esta Ley de Cupos, promulgada por Carlos Menem, contribuyó al aumento de mujeres en cargos electivos desde que fue utilizada por primera vez en las elecciones de 1993. La adopción de la legislación sobre cuotas significó un gran avance en materia de representación política de la mujer en América Latina y en todo el mundo.

Mientras se creía que la adopción de la cuota del 30% crearía oportunidades para que las mujeres tuvieran acceso igualitario al poder político, el comportamiento partidario ha dejado en evidencia que la cuota sirve como un piso y un techo. Sin embargo hubo un consenso de que era necesario avanzar con la paridad de en las reglas electorales para garantizar la representación de la mujer en la política y es por ello que a nivel regional países como Bolivia, Costa Rica, Ecuador y México han adoptado legislación de paridad.

El Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), elaboró un documento[1]  que presenta el análisis de la primera implementación de la paridad en la Provincia de Buenos Aires. Entre los resultados obtenidos se encontró que en las primarias provinciales la gran mayoría de las agrupaciones cumplió la ley de paridad en la presentación de las listas de precandidatos y las pocas listas que no lo hicieron fueron corregidas por la Junta Electoral. No obstante ello, pasadas las primarias una decisión administrativa de la Junta Electoral eximió a las agrupaciones que habían presentado más de una lista de la obligación de intercalar mujeres y varones en forma secuencial y alternada en la lista para la elección general. Dado que los partidos hicieron poco uso de esa excepción, la presencia de mujeres en la Legislatura provincial y en los Concejos Deliberantes aumentó. Sin embargo, el sentido de la ley de paridad se vio desvirtuado y su respeto en elecciones futuras no está garantizado.

Pese a la excepción creada por la Resolución Técnica 114 de la Junta Electoral de PBA y al predominio del criterio de cumplimiento minimalista en los partidos, la primera implementación de la ley de paridad mejoró la representación descriptiva de las mujeres en los órganos colegiados.

Existen variables que ponderan  la efectividad de la paridad como la cantidad de bancas en juego y la fragmentación partidaria. A nivel municipal, 43 municipios renovaban una cantidad impar de cargos, como correlato, el porcentaje de hombres superó, en el 83% de los casos, al de mujeres. Puede ocurrir también que, debido a la fragmentación política, haya muchos partidos entre los cuales distribuir las bancas y que esto afecte el porcentaje de mujeres. Esto ocurrió en 27 municipios y en todos esos casos, la cantidad de concejales hombres electos supera a la de mujeres. Fueron solamente 60 los municipios en los cuales asumieron como concejales la misma cantidad de hombres y mujeres. Pese a esto, el porcentaje de representación descriptiva de la mujer en los concejos deliberantes de PBA llegó al 46%.

PBA | Concejales electos por género (2009-2017)

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Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de la Junta Electoral de la PBA.

En la Legislatura provincial, el efecto de la implementación de la ley de paridad de género fue similar en ambas cámaras. Hasta las elecciones de 2017, las mujeres representaban el 25% en la Cámara baja y el 24% en el Senado de la PBA. A partir de la implementación de la paridad, pasaron a ocupar un 35% de las bancas en cada cámara. Respecto a la cantidad de mujeres que fueron electas,  el porcentaje alcanzó el 46% en diputados y el 29% en senadores.

PBA | Diputados y senadores electos por género (2009-2017)

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Al observar los cargos ejecutivos municipales, en 2017 se contabilizaban solo seis intendentas (dos interinas) sobre 135 cargos. Las Intendentas electas en 2015 fueron Verónica Magario (FPV) en La Matanza, Erica Revilla (Cambiemos) en General Arenales, Fernanda Antonijevic (Cambiemos) en Baradero y Sandra Mayol (Alianza UNA) en San Miguel del Monte. Posteriormente asumieron dos Intendentas interinas: Marina Fassi en Cañuelas (PJ-FpV) y Carina Biroulet (PJ-FPV) en Presidente Perón.

El documento explicita que la efectividad de la paridad puede verse afectada si la legislación deja vacíos o si los órganos de aplicación (jurisdiccionales y/o administrativos) dan margen de maniobra a los partidos. En Argentina, en la primera década de implementación de la ley nacional de cupo femenino se multiplicaron los conflictos partidarios y la presentación de causas judiciales (Lázzaro, 2008). Por ello es determinante la respuesta de estos organismos del Estado frente a comportamientos que desafían o tergiversan las medidas.

El documento finaliza con recomendaciones de política, entre las cuales se destaca la importancia de discutir la introducción de reglas de paridad en los órganos directivos y disciplinarios de los partidos y las juntas electorales partidarias. La subrepresentación de las mujeres en los órganos directivos de los partidos las mantiene en una posición subordinada en los procesos de definición de la estrategia electoral y las precandidaturas, las decisiones sobre los recursos económica y políticamente valiosos y su distribución. Sin reglas que mitiguen esta situación de subordinación dentro las organizaciones, es difícil que se modifiquen las prácticas que actualmente relegan a las mujeres en las listas.

*Prof. y Lic. en Ciencia Política (UNLaM) |  Consultora en CIPPEC.

[1] Link al documento completo: Caminotti, M., Page, M., Zárate, S., y Bucciarelli, M.E. (Febrero de 2018) ¿Una ley incómoda? La primera implementación de la ley de paridad en la provincia de Buenos Aires. Documento de Políticas Públicas / Análisis N°201. Buenos Aires: CIPPEC.

 

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