La cumbre

Por Emiliano Delucchi[1]

El pasado 27 de abril el presidente de Corea del sur, Moon Jae-in, y su par norcoreano, Kim Jong-un, protagonizaron una cumbre histórica al reunirse en la frontera que separa ambas partes de la península desde 1945.

Historia de una separación

La península de Corea se encuentra al este de China y al oeste de Japón, que fue la potencia ocupante desde 1910 hasta su derrota a manos de los aliados en la segunda guerra mundial. Este hecho, que produjo el derrumbe del imperio nipón, derivó en la división de Corea por el paralelo 38, quedando el norte bajo la influencia soviética y el sur bajo el protectorado estadounidense.

En 1950 el norte, que contaba con el apoyo de la URSS y era la zona más industrializada y donde se encontraban la mayor cantidad de recursos de un territorio aún agrícola, decidió invadir el sur, que fue sostenido por las fuerzas estadounidenses.

 

e 1

Así comenzó un conflicto que finalizaría tres años más tarde y sería reconocido como el primero de la guerra fría. Sin embargo, aún ambos países se encuentran en situación beligerante, ya que lo firmado en 1953 fue un armisticio, pero nunca se formalizó el cese definitivo de hostilidades. En ese sentido, los mandatarios reunidos la semana pasada sugirieron que eso podría ocurrir este año, e incluso Kim llegó a decir que veía posible la reunificación de Corea en el futuro.

Lo deseado y lo posible

¿Por qué esto sucede ahora y no antes? Quizás haya una combinación de situaciones favorables, como el cambio de gobierno en Corea del Sur, que dio paso a una administración menos belicosa y que intenta diferenciarse de su antecesora. Por otra parte, la situación económica de Corea del Norte es demasiado dependiente de China, potencia a la que destina casi el 85% de sus exportaciones, desaprovechando el mercado de su vecino japonés, que representa la tercera economía mundial y se encuentra vedado por motivos políticos.

De todas maneras, para un proceso de reunificación exitoso deben buscarse antecedentes cercanos en lo que fue el proceso alemán a principios de los 90. En ese entonces, el PBI de la facción occidental era 10 veces más grande que el de la oriental, mientras que actualmente el de Corea del sur es 40 veces mayor al de su vecino. Teniendo en cuenta el intenso desarrollo experimentado por el sur desde los 70, que la convirtió en la 13ra economía mundial, se estima que harían falta 500 mil millones de dólares.

e 2

Sin embargo, este proceso deberá sortear otro tipo de problemas, como la intervención estadounidense debido a los conflictos históricos y a la zona sensible que ocupa el territorio coreano en medio de la guerra comercial entre EEUU y Japón contra China. Por otra parte, el enorme desprestigio mundial hacia la figura de Kim-Jong-un, alimentado por los grandes medios de comunicación, no contribuye a que las potencias vean con buenos ojos a las negociaciones que le otorguen un rol central.

En ese sentido se da el disparate de que, ante la imposibilidad de cualquier reconocimiento hacia el mandatario norcoreano, se promueva para el Nobel de la paz a Donald Trump, que no solo es presidente en un país sumamente beligerante que se encuentra a miles de kilómetros de corea, sino que ha sido un férreo contribuyente a la imagen dantesca que se ha instalado sobre Kim.

[1] Licenciado en Comunicación Social (UNLaM)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s