La gestión de los senderos que se bifurcan

Por Solange Rosa[i] y Emiliano Delucchi[ii]

 A pesar de que el gobierno aludió a la pesada herencia como mecanismo de defensa frente la última crisis cambiaria y el pedido de ayuda al FMI, la situación puede explicarse mediante un relevamiento de las principales medidas tomadas por la actual gestión y los errores no forzados cometidos puertas adentro, en el contexto de una crisis de identidad polìtica, fruto de la evidente heterogeneidad de intereses exhibida por sus principales funcionarios.

 ¿Es la economía, estúpido?

Las políticas llevadas adelante por Cambiemos en estos dos años pueden sugerir, como señala un artículo recientemente publicado en Revista Anfibia, que Mauricio Macri sería un liberal convencido, cegado ideológicamente, al que el mundo le jugó una mala pasada girando hacia el proteccionismo (con derrumbe del TTP incluido) justo en el momento que las circunstancias lo colocaron en la Casa Rosada.

Bajo esta lectura, el anunció del fin del control del mercado de divisas, el pago a los Fondos Buitre para un posterior endeudamiento masivo, la apertura de importaciones y la política energética y tarifaria que deprimieron el mercado interno, aparecen como la ejecución de simples instrucciones provenientes del manual del buen neoliberal, redactado por Thatcher y Reagan y seguido actualmente al pie de la letra por un puñado de mandatarios, entre ellos el francés Emmanuel Macron.

A pesar de esto, con el correr de los meses la política económica entró en vaivenes que denotaban la ausencia de un proyecto neoliberal claro como el articulado por las élites francesas, británicas o estadounidenses, portadoras de una herencia política más que centenaria que aquí fue reemplazada por un armado de gabinete con filosofía laissez-faire, en el que la competencia de intereses entre los ministros (hay 6 solamente de economía) debía traer la maximización de los beneficios del conjunto, cosa que a las claras no ocurrió.

1.jpg

 Así, la mini corrida de mayo responde al temor de los inversores, muchos de ellos especuladores que manejan capitales golondrina atraídos por la desregulación del sistema financiero, a que el país no pueda hacer frente a sus compromisos a mediano plazo. En base a esta encerrona generada por el equipo económico es que el país debió recurrir de urgencia al FMI como garante de que va a pagar sus deudas.

2.png 

Como si esto fuera poco, la turbulencia afloro una serie de debates que incluyeron su naturaleza, sus causas, y la manera en que fue abordada por las autoridades. En ese sentido, ante la incertidumbre generalizada y luego de un fin de semana de reflexiones y focus-group, Mauricio Macri insistió en responsabilizar de todo a la ex presidenta, en lugar de dar explicaciones de por qué un gobierno que tuvo como uno de sus principales aliados al sector financiero y prometió una inminente lluvia de dólares, terminó sufriendo en su joven gestión un golpe nacido desde los mercados.

 Otra vuelta de tuerca

Por otra parte, la complejidad de la política argentina exige constantes relecturas, que tengan en cuenta la enorme heterogeneidad que compone la alianza Cambiemos, soslayada en sus primeros años por quienes se apuraron en señalar el regreso de la revolución libertadora, la dictadura del 76´ o la liga patriótica de los años 20.

Aunque efectivamente algunos de quienes se identifican con estos sectores forman parte de Cambiemos, no es conveniente tomar las partes por el todo, de manera que puedan apreciarse las diferencias (y los puntos de fractura) entre los intereses de los Yuppies provenientes del mundo de las finanzas, las familias patricias herederas de la oligarquía decimonónica, y los restos del partido radical en sus diversas versiones (UCR, ARI, CC)

Mientras que los primeros encuentran en la administración pública un espacio donde maximizar sus fortunas personales, lo que se evidencia en las reiteradas denuncias por conflicto de interés que recaen sobre los funcionarios; el ala oligárquica, con los Peña Braun a la cabeza, ejerce las posiciones de poder representando a una clase social que se sabe dueña de buena parte del territorio nacional y considera que nunca debió haber perdido el control del Estado; finalmente, el sector ucerreista por ahora acepta su posición de furgón de cola al tiempo que se considera garantista del éxito electoral debido a su presencia en el territorio.

Juntos, pero no revueltos

En síntesis: ¿Semejante falta de criterio puede explicarse sólo por el dogmatismo naif de un presidente que no supo ver que el mundo se movía en el sentido inverso al que sugerían sus preceptos ideológicos? ¿o en cambio existen cuestiones que entrecruzan una seguidilla de medidas económicas con una profunda crisis de identidad política al interior de una alianza heterogénea, que hizo del anti-kirchnerismo un capital valiosísimo a la hora de hacerse con el gobierno?

Si bien es cierto que las distinciones entre terratenientes, industriales y financistas no son las mismas que hace décadas, y muchas veces los mismos actores ponen los huevos en diferentes canastas, en el plano simbólico las tradiciones, ideologías y construcciones sociales siguen vigentes. En los hechos, Mauricio es Macri, pero también es Blanco Villegas, y los conflictos de intereses en el seno familiar (burguesía contratista y oligarquía terrateniente) aparecen también en la confección de un equipo de gestión en el que cada integrante parece estar jugando su propio partido, pero sin entender porque su equipo no consigue buenos resultados.

Un poco por identidad de clase, y otro por falta de cuadros, la alianza gobernante se construyó a sí misma como un espacio donde confluyen empresarios, financistas y herederos de las familias tradicionales de Argentina. Esta mixtura de intereses genera una constante lucha por la hegemonía puertas adentro, que vuelve inviable la concreción de un “proyecto liberal exitoso”. En este contexto, frente a un oposición desarticulada e impotente, Cambiemos parece ser su propio enemigo.

  

[i] Politóloga (UNLaM)

[ii] Licenciado en comunicación social (UNLaM)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s