Cambiamos futuro por pasado

“Trabajo, quiero trabajo
Porque esto no puede ser”
Atahualpa Yupanqui

Por Daniel G. Rosetti

Flechabus pide concurso de acreedores y pone en riesgo dos mil puestos de trabajo, proceso que inicia con el despido de cuarenta trabajadores. ESPN radio cierra su emisora y despide a todo su personal. La fábrica de llantas Protto suspende a todos sus empleados. Alpargatas sigue su plan de ajuste y luego del cierre de sus plantas en Catamarca y La Rioja, pone en riesgo quinientos puestos de trabajo en Tucumán, y simultáneamente abre un plan de retiros voluntarios. Los trabajadores de Molinos Cañuelas cortan la ruta 302, también en Tucumán, pidiendo por la incorporación de cuarenta trabajadores y contra el traslado de la planta a Salta, ante la amenaza de las consecuentes pérdidas de empleos. Ford anunció la discontinuidad de la línea Focus, Longvie despide a nueve trabajadores de su planta de Catamarca y veintiséis de la de Paraná, mientras que continúan las suspensiones que comenzaron en junio. Alco-Canale anuncia su quiebra y deja en riesgo a setecientos trabajadores en el Valle de Uco en Mendoza, y otros trescientos en el resto del país.

Uniplast, de envases plásticos, cesanteó a diez de sus cien trabajadores y temen que el número pueda ser mayor. Despiden sin indemnización a trece trabajadores de la firma de calzados Stone, de los treinta totales de la planta. Trece despedidos, que se suman a los veinte en agosto, de la empresa Esco, que realizan las tareas de limpieza en la automotriz General Motors por la baja en la actividad y éstos se suman a los trescientos cincuenta despidos de su propia planta de fabricación y a la suspensión de un turno de producción. La fábrica de calzados cordobesa Cadien, cierra sus puertas y deja setenta empleados en la calle. La empresa de dulces cordobesa Beltop, cierra y deja sin empleo a veintidós trabajadores. Metalúrgica Tandil cesa definitivamente sus actividades y llegan a cien los despidos. La textil Algoselan suspende su producción y a todo su personal por treinta días para no consumir energía ante lo abultado de las facturas y el sobre stock de productos. Todas, antes de llegar a esta situación, venían de procesos de reducción de personal.

Esta apabullante lista responde solo a los doce primeros días de octubre de 2018, pero evidencia el deterioro que sufre el empleo privado que viene desde el comienzo de la administración de gobierno de Cambiemos. A esto hay que sumarle la reducción de planta de los trabajadores estatales, tanto en los organismos públicos burocráticos como en las empresas públicas, sin criterio acerca sobre sus desempeños y funciones, ni mayor justificación que la persecución ideológica política partidaria.

A las suspensiones en las automotrices, adelanto de vacaciones,  los despidos en las empresas ligadas a la obra pública (que cesarán  entre un tercio y la mitad de sus trabajadores), podemos sumar el desmantelamiento que desde el gobierno de la Provincia de Buenos Aires se está haciendo en el Astillero Río Santiago. Recordemos que el presidente recomendó dinamitarlo y María Eugenia Vidal, la gobernadora que debe administrarlo y es la gran esperanza de continuación del proceso en Cambiemos, lo militarizó y comenzó su vaciamiento, sin importar los compromisos de barcos ya vendidos que debe entregar. La lista sigue y es aún más desesperanzadora cuando se analiza el presupuesto presentado en el Congreso por el Jefe de Gabinete de Ministros, Marcos Peña, y se ven los recortes en el sector público frente al incremento desmedido del peso de la deuda externa contraída por esta administración.

Trabajo quiero trabajo

La política de empleo de la Alianza Pro-Cambiemos viene cumpliéndose a rajatabla. Lejos, muy lejos de las promesas de campaña, donde se anunciaba que las PyMES y los trabajadores serían sus protegidos y mejorarían las condiciones de competitividad y de incentivo a los nuevos emprendedores, y hoy no pueden sostenerse bajo ningún maquillaje, ni siquiera el creado por las cifras del INDEC de Jorge Todesca.

Más allá del apagón estadístico que llevó la desocupación al 9,4% en el primer semestre de 2016, dejando sin evidencias la destrucción del empleo que se generó luego de la devaluación que perpetró Alfonso de Pratt Gay, el último informe de Instituto mostró un nivel de desempleo de 9,6%, luego de los retrocesos que había mostrado anteriormente, y que incluyeron dentro de los empleados totales a los trabajadores informales que aportan dentro del monotributo social. En aquellos tiempos cuando la inflación afectó significativamente el nivel de compra del salario ante el retraso paritario, el ex ministro de finanzas había presentado la disyuntiva a los trabajadores entre una recomposición salarial que mantenga su nivel adquisitivo o mantener el empleo.

Profecía autocumplida, el Ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, sostiene la misma doctrina basada en que el salario es un costo más dentro de la estructura de formación de precios de las empresas y no un derecho humano, como alguna vez sostuvo la Corte Suprema de Justicia, con otros integrantes en otras épocas. En declaraciones radiales el ministro reconoció que la encrucijada de los trabajadores sigue siendo entre recuperar el valor de su salario o seguir ocupado.

La política de neto corte monetarista, que llevó las tasas de interés de inversión financiera entre bancos a más del 70%, hace incomparable el rendimiento especulativo con cualquier proyecto de inversión productiva, que en el mejor de los casos en este año estaría no menos de 10 puntos por debajo de la inflación. Mucho más si consideramos los intereses para acceder a créditos que rozan tasas impagables, tornando la posibilidad de amortización de inversión una tarea más que ardua al extenderla demasiado en el tiempo, y borrando cualquier incentivo a la producción. Al aumentar el deterioro de PyMES la cadena de pagos está muy comprometida, y si toman créditos es para gastos corrientes. A esto hay que sumarle la imposibilidad de traslado a precios de los costos de energía totales en los procesos de manufactura (salvo que se la empresa sea una distribuidora de gas), lo que se verifica en el caso del cese de actividades de la textil Algoselan.

Ni hablar de los incentivos para los futuros emprendedores que podrían sostenerse a través de algún proyecto sustentado por su indemnización. Las tasas de plazo fijo al público están alrededor de 45% anual, que asegura de mínima, empardar la caída del poder de compra frente a la escalada inflacionaria desatada desde abril de este año. Ningún emprendimiento, ni las cervecerías artesanales, ni el pilotaje de drones, tendrá ese rendimiento dentro del área de servicios en un mercado cada vez más recesivo.

La Unión Industrial Argentina reconoce esta situación, y le pide al gobierno políticas activas para reestablecer el empleo privado. En el portal Infoalimentación, el jefe de la UIA, Miguel Acevedo, reconoció que en 2018 hubo más de cuarenta mil cesanteados, pero aclaró que, dado lo calificados que están los trabajadores, luego de un proceso incipiente de industrialización, los despidos tienen sus particularidades. “Hay salidas de empleados por goteo, pero no despidos masivos”, declaró respecto a cómo se dan las bajas laborales en la industria y que “La empresa comienza por reducir horas extras, adelantar vacaciones, puede haber retiros voluntarios y por supuesto los jubilados no se reponen. Entonces lo que hay mas es salida por goteo, por lo que el nivel total queda más abajo pero no hay despidos masivos” señaló para detallar la forma en que se van reduciendo la actividad.

Ampliando sus declaraciones, expuso: “Estamos hablando del federalismo porque el interior muchas veces en la capital no se ve, y cuando se habla de la Argentina, son muchos los que están pensando solamente en la capital y el Gran Buenos Aires”… “Lo que nosotros más necesitamos son industrias en el interior, y deberíamos convencer al gobierno de lo que eso significa”. Sin embargo, desde la administración de gobierno parece que esto no importa, viendo el deterioro del empleo en las provincias más rezagadas a nivel de instalación industrial y también en los polos industriales de Córdoba y Santa Fe. Que Acevedo diga si es Kirchnerista, alguna persona podría preguntarse, aunque sus quejas suenan extemporáneas, luego de la militancia que su predecesor, Funes de Rioja, hizo a favor “del Cambio”.

La miopía del gobierno se profundiza. Al Ministro de Trabajo, que espera creación de empleo sin consumo, se suman las declaraciones del exministro, hoy Secretario de Trabajo, Jorge Triaca (h) que contra todas las mediciones sobre nivel de empleo (incluso las propias) sostiene que hay sectores que están creciendo. Para el ministro, desde el gobierno se está acompañando a los sectores que más lo necesitan y sostuvo que más allá de lo coyuntural, su trabajo es a futuro y que es necesaria “una dirigencia política que resuelva los problemas de fondo y que no se vanaglorie de una situación coyuntural” … “Nosotros hacemos todo con mucha responsabilidad y sabiendo que es el camino que hay que transitar. Hacerlo requiere tomar decisiones que muchas veces son impopulares, que hay que pensarlas para el mediano y largo plazo”, señaló en el medio oficialista Radio Mitre. El neoliberalismo ofrece sacrificio hoy en pos de un futuro mejor. Futuro que a las clases postergadas jamás llega y beneficios que los sectores concentrados nunca dejan de disfrutar.

Desde la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) a través de su Observatorio de Empleo, Producción y Comercio Exterior, se realizó un informe que detalla la situación del empleo luego de la devaluación que comenzó en abril, y más allá de la tensa calma entre dólar y tasas, no es seguro que haya encontrado su cúspide. En este período se perdieron mas de 97.000 puestos de trabajo, de los cuales 34.000 pertenecen al sector privado. La informalidad laboral llegó a 34,3% con una desocupación del 9,6%. Los trabajadores que votaron un cambio para dejar de pagar ganancias, hoy siguen pagando y se amplió la base de aportantes a ese impuesto que ya alcanza a 750.000 trabajadores, un 62,5% más que cuando llegó Cambiemos a la Rosada. No existe ninguna variable que muestre una mejora en los asalariados, y ante las declaraciones del secretario de trabajo, está claro que no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Presupuesto a la Cambiemos

Las proyecciones presentadas en el Congreso y defendidas por el Jefe de Ministros y el Ministro del Interior, Rogelio Frigerio (n), presentan una caída de 0,5% del PBI para el año próximo. Si consideramos que el año pasado habían proyectado un crecimiento de 3,5% y hasta ahora, aunque no hay coincidencia en el número, no se descarta en la economía caerá y la caída no será menor al 2,5%, los fallos de cálculo se vuelven más preocupantes.

La administración de gobierno no parece dispuesta a cambiar de estrategia: palo o billetera sigue siendo la táctica elegida. Recortes en ciencia y tecnología no prometen más y mejores trabajos. La reducción presupuestaria en educación y en las universidades no promete mejores salarios a trabajadores más calificados. Por eso la oposición de los integrantes de la plana mayor de Cambiemos a las universidades públicas, de las que excluyen a los pobres: no quieren gente competente ante su incompetencia.

Las provincias están acorraladas y los gobernadores serán ahogados para qué, a través de sus diputados y senadores, firmen y traten el proyecto de ley de presupuesto ideado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) que no quiere arriesgarse a otra declaración unilateral de cesación de pagos. En algunos senadores ya se nota esa presión y más allá de intermitentes declaraciones, que tienen más componente de discurso de campaña para el próximo año que de representación de los intereses populares, se adivina que acompañaran al proyecto oficial.

El apriete es lo único que se reparte

Los representantes gremiales sufren la misma política que los legisladores. Desde las empresas de vuelos “Low cost”, negocio impulsado desde el gobierno más que enfáticamente, piden la desindicalización de sus trabajadores. Las nuevas aplicaciones tipo Uber, Glovo o Rapi precarizan la situación de los desempleados que malgastan sus indemnizaciones o su salud. Aunque, característica autóctona, ante las condiciones leoninas de empleo de las multinacionales detrás de las aplicaciones, ya hay una organización para sindicalizar y proteger los derechos de los trabajadores.

Cómo último ataque al corazón de los sindicatos que no quieren alinearse con las políticas del gobierno, desde el poder judicial bonaerense, a través del fiscal Sebastián Scalera, se presentó el pedido de detención de Pablo Moyano ante el juez Luis Carzoglio, por su relación como vicepresidente de Independiente con barrabravas del club.

Más que conocida es la estigmatización que sufren los gremialistas docentes por parte de la Gobernadora Vidal y la insensibilidad que mostraron tanto los funcionarios como la prensa oficial frente a la pérdida de la vida de dos trabajadores docentes por una explosión causada por el deterioro en las instalaciones de gas. El colmo de la impronta de la derecha se manifestó en el aumento del 19% por decreto y recién luego de una medida con altísimo acatamiento, los representantes fueron llamados a negociar una oferta de apenas un 30%, lejos de la inflación esperada para este año,  ubicada por encima de 42% por todas las calificadoras.

Ahora bien, quienes se enrolan con el gobierno tienen un lugar de privilegio, por lo que no se les investiga ni molesta. Da fe de esto el dirigente petrolero Guillermo Pereyra, quién blindó el proyecto Vaca Muerta, tal vez el único proyecto que le de divisas genuinas al Estado y aire al gobierno, al declarar que los petroleros “no somos agitadores, solo queremos trabajar”.

En esa línea se encuentra el dirigente de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales (UATRE) Ramón Ayala. Quién silencia el reclamo de los trabajadores rurales tucumanos, por lo que desde el poder estatal no se investiga la sucesión del difunto referente Momo Venegas. Tampoco las relaciones con los aportantes en la campaña para senadores por Buenos Aires en la elección de 2017, que roza directamente a Vidal, pero ya consiguió el blindaje de parte del poder judicial, al quedar la causa en el ámbito de la justicia electoral de La Plata. Desde los medios oficialistas, ya había quedado tapado con las fotocopias de la “Causa de los cuadernos”.

El eterno retorno

Inflación, recesión, tasas a niveles récord, sumadas a desinversión en educación, ciencia y tecnología. Lo que empezó como Industrialización por Sustitución de Importaciones y avanzaba hacia un proceso de industrialización con mayor tecnología para poder competir en el mercado internacional, con inversiones en investigación y desarrollo, acompañado  por la repatriación de científicos investigadores, quedó destruido por la administración que llegó al gobierno el 10 de diciembre de 2015. La decisión de regresar a la primarización de la economía responde más a las necesidades de los países centrales de seguir teniendo materias primas baratas y mercados dónde colocar sus excedentes de producción, que a las de progreso autónomo y soberano del país. Esto no quita ganancias a los especuladores y los agroexportadores, al contrario, ellos son los únicos ganadores en este proceso.

Sin nada que prometa una mejora, resuenan las palabras de la gobernadora María Eugenia Vidal cuando festejaba su triunfo en la gobernación: “Cambiamos futuro por pasado”.

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