Avon: detrás de las buenas intenciones

Por Cristian Secul Giusti[1]

La campaña audiovisual #CambiáElTrato está organizada por la empresa norteamericana Avon y patrocinada por su propia Fundación, orientada a atender problemáticas de violencias contra las mujeres. Con la participación de los actores Carlos Portaluppi, Felipe Colombo, Andrés Gil, Matías Mayer, Martín Slipak y Agustín Corsi, el spot de videos expone conversaciones íntimas en las que hombres invitan a otros a reflexionar sobre la manera en la que maltratan a las mujeres en situaciones cotidianas.

Florencia Yanuzzio, directora ejecutiva de la Fundación Avon, es Licenciada en Relaciones Públicas (UADE) y Especialista en Responsabilidad Social (Universidad de San Andrés), y desde principios de 2016 está a cargo de la entidad. En función de su lugar operativo y orientador, Yanuzzio le expresó al diario El Tribuno de Salta que “En Avon y Fundación Avon creemos que es fundamental construir ámbitos donde exista igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres”.

Del mismo modo, en una entrevista realizada por el medio digital MassNegocios, la directora señaló que Avon ayuda a las mujeres, contribuyendo con un ideal de salud y bienestar: “En 2016, la Fundación recibió postulaciones de 18 provincias del país, lo que nos permitió conocer mujeres realmente inspiradoras, entre ellas, por ejemplo, María Magdalena Díaz Pantoja, quien fundó el Comedor ‘Todos por una Sonrisa’ que recibe a la hora de la merienda a niños de Altos de San Lorenzo, La Plata”.

En sintonía con esto, la iniciativa para la publicación de los tres videos que circulan en las redes sociales y exponen situaciones de acoso verbal y digital, sirven para visibilizar aquellas zonas de violencia patriarcal que están naturalizadas en la sociedad. Desde ese plano, y si bien la intención del material audiovisual es correcta y potencia un proceso de concientización necesario, la propuesta contiene tensiones y exhibe enlaces neoliberales y “cambiemistas” que deben atenderse de un modo particular.

En primer lugar, el material audiovisual deja al descubierto que la problemática de la violencia contra las mujeres genera un mayor interés cuando se trata de interpretaciones actorales masculinas y, sobre todo, cuando es amplificada por corporaciones mediáticas (Grupo Clarín, La Nación e Infobae) que legitiman un discurso proveniente de áreas amigables y de concreción “new age”.

En segunda instancia, la Fundación Avon trabaja activamente con el espacio PRO-Cambiemos desde los tiempos en los que el presidente Mauricio Macri se desempeñaba como Jefe de Gobierno, y la actual gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal,  se encontraba a cargo del Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Asimismo, los contactos con la Ministra de Desarrollo Social de la Nación, Carolina Stanley, también resultan fluidos y articulados porque comparten capacitadores y profesionales que trabajan o trabajaron para Avon (la lucha contra el cáncer de mamá y el trabajo por el “buen trato” entre hombres y mujeres es la punta de lanza de esas tareas).

En efecto, es necesario revisar las construcciones narrativas organizadas por las corporaciones, ancladas en una retórica de “transformación” y cercanas a una reforma sólo discursiva. Por otra parte, hay que chequear la instantánea viralización de esos videos de reflexión, no tanto por las compartidas de usuarios de Facebook, Twitter e Instagram, sino por la continua amplificación “positiva” de los portales más visitados de la Argentina y, por ende, generadores de contenido diario e informativo en espacios virtuales.

Por último, vale pensar en el entramado que amalgama políticamente a la Fundación Avon con las universidades  privadas (cercanas al Grupo Clarín y a los sectores especuladores del nicho financiero) y la participación activa de sus intelectuales orgánicos en las carteras de Desarrollo Social. Sobre todo, de las administraciones “cambiemistas” en intendencias y gobernaciones provinciales que trabajan con Focus Group y con un propósito de reflexión cuasi administrativa en torno a la violencia de género.

En este aspecto, la construcción de sentido propuesta por la Fundación Avon no es azarosa, ni tampoco incluye un reservorio único de conciencia y buena voluntad. En tándem con una laboriosa discursividad neoliberal y, asimismo, una amplia gama de demandas, se evidencia una mirada publicitaria y, también, cierto oportunismo mediático que es clave poner en crisis en rigor de la necesaria deconstrucción masculina.

 

[1] Dr. en Comunicación – Docente (FPyCS-UNLP). Twitter: @cristianseculg

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