Suicidio femicida: ¿presión social o pérdida de identidad?

Por Josefina Uriarte[i]

En lo que va de 2019 se registraron, como mínimo, ocho suicidios llevados adelante por femicidas. El escrache busca alertar a la sociedad y ejercer una presión social sobre el opresor. Surge como mecanismo de defensa y cuidado, pero también es fundamental comprender lo que sucede en torno a las consecuencias sociales y psíquicas en el agresor y su entorno.

1 de enero, Héctor Montenegro (24 años) se quita la vida luego de matar a su pareja, Celeste Castillo (25 años).

4 de enero, Elias Juarez se quita la vida luego de asesinar a su hija, Valeria Juarez (32 años).

14 de enero, Pablo Trionfini (39 años) se ahorcó minutos antes de que la policía lo detenga por ser el principal sospechoso por el crimen de Agustina Imvinkelried (17 años).

21 de enero, Manuel Salgado (19 años) se quitó la vida luego de matar a su ex novia, Ramona Romero (23 años).

22 de enero, Omar Ariel Acosta (53 años) se quitó la vida luego de asesinar a su ex pareja, Mariana Alejandra Del Arco (32 años).

29 de enero, Abel Casimiro Campos (55 años) se quitó la vida luego de asesinar a su novia, Gisella Solis Calle (47 años).

31 de enero, Isidoro Brizuela (26 años) se quitó la vida luego de asesinar a su esposa, Juana Britez Roja (34 años).

4 de febrero, Jesus Sanchez (38 años) se suicida dos días después de asesinar a su pareja, Jésica Riquelme (26 años).

Disparos, asfixias, quemaduras, cortes, son algunos de los métodos que estos ocho femicidas eligieron para quitarse la vida después de cometer sus crímenes de odio. Según los datos del Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina (RNFJA), en 2014 se registraron 225 femicidios y 39 suicidios de femicidas, en 2017 la cifra de asciende a 254 víctimas, mientras que la de suicidios igualó a la del 2014; y para el 2018, el informe parcial del Observatorio de Femicidios de la Nación, registró 251 víctimas, 47 suicidios y 13 intentos de suicidios.

Si bien no se encuentran los datos del RNFJA de 2018, podemos observar que desde el año 2014 al 2017 no hubo un incremento en la cifra referida a suicidios, pero que si existió un incremento de la misma del 2017 al 2018. Entonces, ¿los casos de suicidios de femicidas están aumentando? Si es así, ¿las estrategias del movimiento feminista son un factor en la ecuación? ¿Qué lleva a los femicidas a quitarse la vida? ¿El miedo a la represión social?  ¿O en cambio su psiquis vulnerada por la pérdida de sentido al no poder ejercer nunca más dominación sobre su víctima?

El debate generado a raíz de la denuncia realizada por el colectivo de Actrices Argentina, en manos de Thelma Fardin, fue el desencadenante para que en pocas horas las redes sociales se inunden con denuncias y escraches referidos a situaciones de violencias de género sufridas recientemente o no. A medida que pasaban las horas, se veían más y más relatos, listas, archivos de Excel compartidos en donde sin esperarlo podías encontrar a tu hermano, tu amigo, o tu compañero.

El escrache busca alertar a la sociedad y ejercer una presión social sobre el opresor. Surge como mecanismo de defensa y cuidado entre el colectivo de mujeres, siendo generalmente la última (y única) herramienta que disponemos cuando la justicia (patriarcal) y el estado se ausentan.

Ahora bien, ¿hasta qué punto los escraches multitudinarios condicionan la continuidad de la vida del opresor? Siguiendo con los números, de 24 femicidios registrados hasta la fecha (06/02/19), ocho de los femicidas se suicidaron inmediatamente o días después de cometer el crimen de odio, lo que nos evidencia un aumento ya que, en el 2017, se registraron 3,31 suicidios en un mes, 4 en 2018 y, 8 en 2019.

En la obra “El suicidio”, el sociólogo Émile Durkheim, distingue cuatro tipos de suicidios. Uno de ellos es el suicidio egoísta que tiene lugar cuando “los vínculos sociales son demasiado débiles para comprometer al suicida con su propia vida, en ausencia de la presión y la coerción de la sociedad, el suicida queda libre para llevar a cabo su voluntad”.

El concepto de “vínculos sociales débiles” en Durkheim puede ser asociado con la relación de dependencia emocional exclusiva que establece el femicida con su víctima. El opresor necesita de un oprimido, porque es de esta forma como construye su identidad bajo ese patrón de dominación. En este análisis, al dejar de existir la mujer-objeto (como así lo entiende el opresor) pierde el dominio sobre la misma, por ende, el femicida pierde también su propia identidad construida bajo dicho comportamiento.

A su vez, la ausencia de “presión y coerción de la sociedad” hacia pensamientos suicidas del agresor, es decir la ausencia de “penar por el suicidio del femicida”, junto con los mensajes ambiguos de grupos más radicales, y la presión social en aumento y visibilizada hacia los agresores, ejercida a través de los escraches, podría ser un factor determinante de exclusión, y en algunos casos podría condicionar el accionar y los pensamientos de la persona.

Si bien faltan datos y análisis sobre el suicidio de femicidas, y entendiendo que los fenómenos sociales que influyen en las causas del mismo varían según los contextos socioculturales y económicos (las mayores tasas de suicidios en las sociedades se dan en contextos de crisis económicas) es interesante no ignorar estas cifras y las repercusiones e impactos de las estrategias que tomamos como feministas en pos de la igualdad. Con el objetivo de repensar nuevas estrategias como colectivo, que nos permitan visibilizar la ausencia del estado en políticas de prevención y erradicación de la violencia de género, lo que nos lleva a volver a empezar otro año con un femicidio cada 36 horas.

 

[i] Estudiante de Sociología

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s