El ayudante

Por Thiago Carrero[i]

Llega un momento de la vida en el que te das cuenta que el sueño de ser futbolista profesional, jugar en la Selección Nacional y salir campeón, tal como decía en una entrevista un niño llamado Diego Armando Maradona, no va a ser posible. Algunos no llegan por falta de condiciones o porque, a pesar de que las tengan, acarrean problemas familiares o necesidades económicas que los imposibilitan a seguir. Sin embargo, muchos de los que no son buenos para jugar a la pelota con los pies, son buenos con la cabeza. Ese es el caso de Sebastian Becaccece.

Inicios y la aparición de Sampaoli:

Ya con 17 años comenzó su carrera como director técnico “amateur” en su natal Rosario, dirigiendo chicos de 4 a 12 años primero, luego un equipo de liga de futbol 8, hasta que le llegó la oportunidad en el destacado club de la ciudad: Renato Cesarani. A la vez, Chepa (como lo apodaron de joven) estudiaba el profesorado de Educación Física y ayudaba a su padre en una distribuidora de alimentos.

“Me recibí de profesor de Educación Física en el 2002 y por mi corta edad, no podía hacer el curso de entrenador. Al igual que el Toto Berizzo, Batistuta y miles más, cursé a distancia dos años en ATFA Campus virtual y a fin de año presenciaba los exámenes finales” contó en una entrevista con la revista El Gráfico.

Su trabajo en Rosario fue tan bueno que daría su primer gran salto de su carrera junto con un técnico proveniente del sur de Santa Fe, que en aquel entonces se encontraba trabajando en Perú y buscaba un ayudante: Jorge Sampaoli. Fue Claudio Vivas (ex ayudante de Marcelo Bielsa) el nexo entre el rosarino y el oriundo de Casilda, que a partir de ese momento comenzaron su historia trabajando juntos: Viajó en 2003 para colaborar con Sampaoli en Sports Boys y luego lo hizo en Coronel Bolognesi, Sporting Cristal de Perú y O’Higgins de Chile. Salvo en Coronel Bolognesi, en los demás clubes no dirigieron más de 70 partidos.

“Hoy al entrenador no se lo juzga por lo que sabe, sino por ganar o perder. Uno puede saber un montón, o formar, preparar o convencer, pero si no gana, los procesos se rompen. Uno también se va alienando, se va contaminando de esas cosas. Si uno no gana, es probable que mañana ya no esté”, afirmaba sobre la exigencia de resultados a corto plazo en el fútbol actual.

Primeros éxitos y consolidación

En el club Ecuatoriano recién consiguieron sus primeros títulos tras 7 años de trabajo en conjunto: Obtuvieron la Copa Pacífico en 2010 y, si bien el equipo finalizó segundo en el campeonato local, accedió a las copas internacionales con una estética de juego definida, que le valió en junio de 2010 ser considerado el mejor equipo del mes por la Federación Internacional de Historia y estadística del fútbol (IFFHS según su sigla en inglés), siendo la primera vez que equipo de ese país alcanzó el puesto.

Pero sin dudas, el trabajo de la dupla Sampaoli-Becaccece cobró más relevancia a fines del 2010, cuando desembarcaron en la Universidad de Chile y para llevar a “La U” a consagrarse tricampeón a nivel local, además obtuvieron en 2011 la Copa Sudamericana permaneciendo invictos. Tras este exitoso periodo, los esperaría la Selección de Chile, con la cual llegaron a octavos de final de Brasil 2014 y consiguieron la primera Copa América para el país trasandino.

En busca de su propio camino

Tras alcanzar la gloria en Chile, Becaccece se distancia de Jorge Sampaoli para comenzar su etapa como director técnico en la Universidad de Chile, sin embargo, los resultados no lo acompañaron y renunció al cabo de 24 partidos con diez derrotas. Al tiempo confesó que la exigencia que les impuso a los jugadores fue improductiva y no pudo darse cuenta de aquello.

Pero el fútbol siempre da revancha dicen, y la de Becaccece estaba en Defensa y Justicia, el club que actuó de “trampolín” para técnicos como Diego Cocca (luego campeón local con Racing), Miguel Almirón (posteriormente campeón local y subcampeón de la Copa Libertadores con Lanús) y Ariel Holan (deja Defensa y es campeón de la Sudamericana con Independiente). La institución, al igual que su técnico, se formó desde abajo: Fundado en 1977, es el único club que desde la Primera D llegó a Primera División, la hazaña fue en el 2014 y de la mano de Diego Cocca.

En sus primeras declaraciones como entrenador, mientras Sampaoli emprendía el desafío de dirigir al Sevilla de España, dijo en una entrevista con el diario Marca: “Intento seguir lo que siento. Veo algo, desde una imagen, un análisis, un entrenamiento, una charla, y se tienen sensaciones. Mi esencia es esa. La posibilidad de sentir”.

A pesar de que se tuvo que adecuar a presupuestos más acotados a los de equipos en los que venía trabajando, tuvo buenos resultados frente a clubes grandes: Eliminó a San Pablo en el Morumbi por la Copa Sudamericana, luego un empate sin goles en Argentina, recuperándose tras el gol del equipo del “Tricolor” para empatarlo y clasificar por la condición de visitante. “Desde el 92 que vengo soñando con esta posibilidad – se desahogaba el entrenador – cuando perdió Newell’s la final por penales (con San Pablo) y los chicos lo hicieron posible”.

Regreso y ruptura con Sampaoli

En 2010 tuvo la oportunidad de trabajar con uno de los símbolos del club leproso: Marcelo Bielsa (a quien confiesa admirar por ser un “pensador”), pero rechazó la oferta: “Decidí quedarme con Jorge porque me había dado la posibilidad de arrancar en el fútbol y creí que tenía que seguir por ese camino”, comentó años más tarde sobre a quien consideró conocer “como un hermano”. En 2017, también supo dejar de lado sus ambiciones para acompañar al hombre que le dio confianza y dejó en pausa el proceso que llevaba a cabo en Defensa para volver a juntarse con Sampaoli en el desafío que presentaba dirigir la Selección Argentina – al borde de quedar afuera del mundial -, y de estar al mando de la Selección Sub-20 sin proyecto a largo plazo.

El milagro de clasificar a la Argentina, en sólo cuatro partidos oficiales que tuvo el flamante cuerpo técnico, ocurrió en la última fecha ante Ecuador gracias a la actuación brillante de Leonel Messi. Ya en Rusia 2018, con internas que nunca se clarificaron, el equipo fue eliminado en octavos de final ante Francia. Hoy el destino los tiene separados una vez más: Becaccece devuelta en Defensa y Sampaoli al mando de Santos de Brasil.

Volver a las bases

Como profeta de regreso a su tierra, al lugar donde se sintió más cómodo, tras un corto tiempo de vacaciones post-mundial ya había tomado el timón del Halcón de Varela una vez más: “Tiene que ver con la personalidad de cada uno – contaba en una entrevista con el programa Líbero- Necesito estar en movimiento. Volver a competir los fines de semana y sentir la búsqueda constante de crecimiento y de desarrollo. El afecto que se generó con la gente también es importante” renoció en su regreso al país.

Tras arrancar una buena mitad de temporada en el segundo lugar, el DT le pidió a la dirigencia que, como lo venía padeciendo el club en mercados de pases anteriores, no desmantelen el plantel para poder hacer del equipo más competitivo. Y vaya si tuvo razón: En enero sus dirigidos le ganaron a River por primera vez en su historia en el Monumental y a San Lorenzo sobre el final, ambos por 1-0; fueron partidos en donde, a diferencia de los demás, el equipo aceptó ceder el protagonismo del balón, pero fue efectivo en las situaciones que le ofreció la dinámica del juego, resultó clave el tacto del DT para ajustar sus piezas en los momentos indicados.

En busca de su propio legado

“Es un grupo joven, con ambición, con deseos, que tiene su grado de locura que es necesario para llegar a estos lugares de privilegio” define el DT a este Defensa y Justicia que está puntero junto con Racing gracias a la consolidad zaga central de Lisandro Martínez y Alexander Barboza (ex River), y que cuenta con Lolo Miranda que es clave para la recuperación del balón y comenzar con la presión alta, además de Togni (ex Independiente) para gravitar por las bandas y finalmente delanteros como Cuqui Marquez, Nicolás Fernández y Matías Rojas (Goleador del equipo en la Superliga con 7 tantos)

Becaccece ha logrado que una plantilla de reciclaje, conformada con “los restos” que dejan los demás, tenga identidad de juego, coraje para salir a ganarle a cualquiera, adaptación en los partidos difíciles (razón por la cual no hay un 11 de memoria) y el ojo del entrenador para realizar cambios durante el partido para lograr el resultado, como sucedió con la victoria agónica por 2-1 ante San Martín de Tucumán, que derivó en el DT festejando frente a la cámara de televisión. O más recientemente, ganando en el último minuto ante Argentinos Juniors y posicionándose de esta manera como uno de los líderes de la Superliga.

Pero para el entrenador el camino es largo, y por esa razón, luego de la victoria agónica frente al Bicho enfatizó en la concentración de sus jugadores: “Hay una situación que llega desde el afuera. Mientras ellos estén centrados en ellos mismos no va a afectar.  Yo veo un grupo muy centrado, son chicos muy maduros, muy serenos y que no se desesperan, y eso habla en la forma en que van por el resultado. Esto es largo, nosotros estamos enfocados en el presente”.

“Defensa” porque se para bien en el fondo tanto para defender (A la fecha 18 es el único invicto en el campeonato con 12 victorias y 6 empates  y al que menos le han marcado, sólo 11 goles y con 9 vallas invictas) como para salir jugando con sus centrales. Y “Justicia” porque nunca deja de luchar, no se dan por vencidos, tanto sus jugadores en el campo como el entrenador desde afuera, jugando con los cambios para no dejar puntos en el camino (Según Silvio Maverino, ha ganado 9 puntos convirtiendo en el último cuarto de hora)

“Si me dicen ‘el ayudante’ voy a estar feliz porque fue un placer estar al lado de Jorge Sampaoli tanto tiempo. Y si me llaman por mi nombre también lo voy a estar. Lo importante es que mi familia, mis hijas y mi señora y la gente que me acompaño durante la vida me reconozcan. Eso me alimenta y me da tranquilidad” confesaba Becaccece, el técnico que ya dejó su huella en Defensa, pase lo que pase, por las hazañas conseguidas a nivel internacional, por la identidad de juego y el espíritu colectivo de su equipo que no baja los brazos nunca y que, ahora, va por la consagración en la Superliga. Soñar no cuesta nada, y hoy está puntero. ¿Quién lo baja al Halcón?

[i] Estudiante de comunicación social

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