Ojos que no ven, corazón que no siente

Por Cristian Taborda

Las aperturas de sesiones ordinarias del Congreso, Parlamento o Asamblea legislativa suelen ser un suceso trascendente para la política en muchos países del mundo. Ante una reciente asunción presidencial se suelen marcar los lineamientos de la política a seguir por el ejecutivo, y una vez transcurrido el primer año de mandato, en las siguientes se suelen dar los indicios sobre las propuestas en materia legislativa para finalmente, en el último año de gobierno, presentar un análisis de logros y aciertos de la gestión, sumado a las proyecciones a futuro. El macrismo, sin lineamientos políticos a seguir, sin logros que mostrar y sin proyección a futuro, apostó a la confrontación y al show “Made in Duran Barba”. Propuso una ficción con libreto de Marcos Peña, dirección del ecuatoriano y actuación principal de Mauricio Macri.

Con una escenificación digna de Shakespeare, cambiemos hizo todo lo que crítico en la época del Kirchnerismo: lleno el recinto de militantes que aplaudían cada enunciado del presidente, lo vociferaban e insultaban a legisladores opositores. Relató una realidad ficticia y recurrió a la confrontación con la oposición para eludir hablar sobre la economía y la escasez de proyectos legislativos, la única excepción fue el tratamiento de la reforma del código penal, con clara influencia electoral, que se sumó a la propensión a un discurso basado en la seguridad, una especie de ‘populismo punitivo’ para mitigar los efectos de la crisis económica.

Todo esto en medio de escenas que rozaban el bochorno: desde una diputada con una planta de cannabis en reclamo por la legalización del auto cultivo, a la aparición de la Ex diputada de cambiemos, Johana Picceti, apartada de su banca por una denuncia de violencia contra su hijo, que hizo un desplante a Macri en medio del discurso. Los actores de reparto cumplieron su rol, la diputada Carrió, en su banca, con gafas de sol y simulando dormir, realizó su propio show para no quedar atrás. Por su parte el presidente de la cámara de Diputados, Emilio Monzó (el que menos actuaba) se ubicó al lado de Macri, y mantuvo su mano en el rostro, haciendo notar su incomodidad ante la lectura del presidente. Finalmente, Gabriela Michetti intentaba calmar los abucheos de la oposición, que hasta se paró para aplaudir, de manera irónica, al presidente ante la proclama de mejora en la economía.

Inconsistencias económicas

Una apertura de sesiones ordinarias donde el discurso que parecía quedar soslayado frente al acting político, recobró fuerza con la descripción que hizo Mauricio Macri de la realidad económica nacional. El línea con los discursos de años anteriores, que habían quedado marcados por frases célebres de profecía no cumplida como “lo peor ya pasó”, o ingeniosas como “crecimiento invisible”, este no fue la excepción: teniendo en cuenta los antecedentes, el presidente se animó a hablar desde la creación de setecientos mil puestos de trabajo hasta la baja de la inflación, la cual culminó en 2018 con un 47,6% y comenzó en Enero con un 2,9% según el INDEC, y con una estimación del 3,9% para Febrero.

No quedó atrás la mención a la pobreza, que se transpolo a un “horizonte” dejando de ser una meta a cumplir como se prometía en campaña. Si bien los índices de pobreza son siempre relativos según el método con el que se mida, hoy no parecen reparar diferencias en cuanto a su incremento. Desde el 2015 a la fecha se produjo un aumento exponencial y multicausal de la pobreza, la salida del “cepo” al dólar, que implicó una devaluación de la moneda que pasó de un tipo de cambio en diciembre 2015 de $9,71 oficial a $16,21 en febrero 2016 (hoy a $40,84 implicando una depreciación del 302%), sumado a la quita de retenciones, hizo elevar el precio de los alimentos en un cien por cien.

Si a esto se le suma la dolarización de las tarifas de energía, que provocó aumentos desorbitados superando el 400%, y el aumento del transporte y la pérdida de poder adquisitivo producto de negociaciones salariales, donde los aumentos se dieron por debajo de inflación, deja en claro como el aumento del precio de los alimentos y la energía encarecieron el costo de vida de los trabajadores, y redujeron el poder de consumo sólo a alimentos y servicios esenciales.

El resultado final es una combinación que incluye el aumento de 300% en el precio de los alimentos, de 400% en las tarifas, una pérdida del salario real superior al 50% en dólares (de las más pronunciadas de Latinoamérica, pasando de u$s 589 en 2015 a u$s 263 en 2018), y una inflación que se incrementó a sus niveles más altos desde 1991. Ante esto, pareciera de una ceguera inusitada creer que “estamos mejor parados que en 2015” o predicar que hubo una reducción de la pobreza.

Otro de los puntos polémicos es el del crecimiento económico, en donde según números del Banco central, en los últimos tres años se llegó a una contracción del 3% del PBI, y el último trimestre de 2018 a un 3,5%. A está caída se suman otros descalabros como el del déficit fiscal primario que ronda el orden del 5% (que representa unos $339 millones excluyendo los servicios de deuda, que agregan un déficit del 9,1% con relación al PBI en 2018) y el fuerte déficit del sector externo, donde la deuda pasó a representar el 95,4% del PBI, unos u$s 307.656 millones, todo esto cargando la cruz de la deuda contraída con el FMI, que el año pasado desembolso u$s 57.000 millones en diferentes pagos a 3 años.

Inequivalencias políticas

La estrategia política del gobierno de hacer de la apertura de sesiones un lanzamiento de campaña se vio opacada por los baches a la hora de abordar la realidad económica. La falta a la verdad en los datos oficiales, elaborados por el mismo gobierno, hizo que se desviara la atención del eje del discurso que estaba elaborado para apuntar hacia otro lado. Esta situación se notó hasta en el nerviosismo del mandatario, que cometió varios furcios y sus expresiones lo hacían notar en una posición incómoda. La confrontación era la única salida, por lo que el último tramo del discurso estuvo orientado a ese fin, con un tono en alza y una intención épica para convocar a la tropa, con la que el presidente intento mostrar una imagen de fuerza y vigor para dar pelea electoral.

La apuesta del gobierno a la polarización con la oposición en una espectacularizacion de la política, armando una ficción guionada donde cada uno tiene un libreto que repetir con el objetivo de hacer de la política una actuación ficticia alejada de la realidad efectiva, puede tener consecuencias no deseadas. El éxito de una ficción depende de la trama, el guion y sus actores, si la trama no es atractiva, el guion aburrido y los actores son malos el espectador no la consumirá. Según las últimas encuestas, las escenas vistas en el Congreso se alinean con los números, que sugieren que 6 de cada 10 personas descreen de lo que vieron.

El no poder asociarse con la realidad por parte del gobierno, parece ser el efecto de lo que uno de los mayores pensadores del siglo XX definió como “ceguera moral”, una pérdida de sensibilidad y alejamiento de responsabilidades políticas e indiferencia ante el mal. Está adiafora, alejamiento del sufrimiento del otro, de los que más sufren las consecuencias del mal manejo de la cosa pública, no permite ver lo real ni sentir lo que pasa en otros. Está ceguera está cruzada por el individualismo y despojada de valores comunitarios, por lo que no hay una mirada hacia los demás: “ojos que no ven corazón que no siente” reza el dicho popular, y quien no es capaz de ver no puede sentir, por más ojos claros que tenga.

Un comentario sobre “Ojos que no ven, corazón que no siente

Responder a Graciela Beatriz Regini Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s