¿Los devoran los de afuera?

Por Cristopher Cardarelli[1]

En tierras puntanas la tensión se siente en el aire, y esto es porque el próximo domingo 16, los hermanos Rodriguez Saa se enfrentan en elecciones por la gobernación. Todo comenzó con pequeñas discusiones que fueron in crescendo, de parte de “el Adolfo” se señala que Alberto esta “muy kirchnerisado”, al tiempo que para “el Alberto” las acusaciones son por faltantes de dinero, lo que llevó a una drástica decisión: el PJ puntano desafilió del partido a Adolfo Rodríguez Saa. Mientras tanto, Claudio Poggi aguarda agazapado. ¿Qué se pone en juego? ¿Puede ser el fin del “paraíso peronista”? ¿Cuáles son las chances de Poggi de arrebatarles el cetro a los hermanos Rodriguez Saa?

Viejo conocido

En sus épocas de estudiante universitario, Claudio Poggi presidió el Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Río Cuarto de la mano de Franja Morada. De cuna cordobesa, llegó a San Luis para radicar una empresa a través de los programas provinciales de incentivo industrial. Tiempo más tarde hace su ingreso al Estado en el gobierno de Adolfo Rodriguez Saa, y desde ese agosto de 1991 su carrera política fue en ascenso.

Entre 1995 y 1999 fue el subsecretario de Hacienda, secretaria que conseguiría en 1999. El traje de ministro (de Economía) no se hizo esperar, cargo que logra bajo el gobierno de Alicia Lemme[2]. Entre 2003 y 2009 pasó a ser Diputado Nacional pero con licencias para tomar la carteras de Obras Públicas y luego, de Turismo bajo el gobierno de Alberto Rodriguez Saa.

Tras de semejante trajín, la oportunidad de ser el nuevo “mandamas” de las Terrazas de Portezuelo (casa de gobierno puntano) había llegado. Sin embargo, Poggi sabía que era un mero inquilino de los hermanos Rodriguez Saa y lo terminó de confirmar cuando intentó ir por la reelección en el año 2015: Poggi estaría en la boleta, pero como candidato a Diputado Nacional. El cargo de gobernador fue disputado por “el Alberto” que buscaba por 3era vez ser la máxima autoridad puntana. La respuesta en las urnas no se hizo esperar, la “baja” de Poggi de candidato a gobernador a candidato a Diputado Nacional no fue muy aceptada, y el gobernador saliente logró más votos que Alberto Rodriguez Saa (63%/56%).

Sin dudas, este fue un punto de inflexión y el futuro de Poggi ya no sería bajo el ala de “Los Saa”.

Pegó en el palo

A partir de diciembre de 2015, comenzaría a generarse un proceso vertiginoso en la postura política de Alberto Rodriguez Saa respecto del kirchnerismo. El Frente para la Victoria (FpV) dejaba de ser el oficialismo nacional, dando lugar a la era cambiemita. En este sentido, Alberto comenzó a tener una postura comunicacional y a mostrarse más cercano a Cristina Fernandez de Kirchner, en contraposición del presidente entrante, Mauricio Macri.

La batería de políticas públicas de la cual nos tiene acostumbrados el binomio Saa, traía un condimento más a la hora de sus presentaciones de la mano de Alberto: críticas al gobierno nacional y guiños al kirchnerismo. Desde programas de incentivo industrial hasta visitas a fábricas de la provincia resultaban ser buenos escenarios para enfatizar en la necesidad de un peronismo unido. Sin embargo, el Adolfo no veía y no ve con buenos ojos esta “kirchnerización” de su hermano, y la intensidad de esta postura no parece haber sido bien vista por el electorado en el año 2017.

En este sentido, las elecciones del año 2017 tenían como condimento la disputa entre viejos conocidos. Cambiemos había conseguido traer a sus filas al ex gobernador Claudio Poggi quien se enfrentaría a sus ex – jefes políticos, los hermanos Saa. La sorpresa para propios y extraños llegó en la PASO, cuando Poggi logró vencer a la lista a senadores de Adolfo Rodríguez Saa (57%/38%). En la 1era derrota electoral de los Rodríguez Saa en 34 años, 6 departamentos de 9 se pintaron de amarillo, entre los que se destaca Pueyrredón, donde se encuentra la capital de la provincia (60%/35%).

La “trompada”, como calificó Alberto a esta sorpresa electoral, se hizo sentir. La respuesta fue inmediata, no sólo el Estado provincial reforzó su presencia a través de políticas públicas y cambios en el gabinete (cuatro ministros – Desarrollo Social y Salud-) sino que también se notaron cambios en la comunicación. Alberto buscó correrse del centro de la escena nacional y provincializó su discurso. Todos los cañones apuntando a la gestión provincial.

Finalmente, el día llegó. El 22 de octubre de 2017 se llevaron a cabo las elecciones generales legislativas. Lo que había en juego era mucho más que la obtención de 2 senadores y la disputa por los 3 diputados nacionales: La confirmación de un San Luis amarillo o el poderío de 34 años de gobierno. Los bunkers electorales se encontraban expectantes por los primeros números que arrojaría el escrutinio provisorio. La alegría cambiemita comenzó a mermar con el correr de las horas y la épica remontada parecía posible para el binomio Saa. Los resultados eran contundentes, Adolfo conseguía 60 mil nuevos votos, y lograba revertir 20 puntos de diferencia: el Partido Justicialista (55,4%) vencía a Cambiemos (42,9%).

Elecciones San Luis 2017

A contracorriente del contexto de unidad

Luego de semejante gesta, parecía que se consolidaba la estabilidad y la “paz”, pero las rispideces entre los hermanos parecían estar a la orden día. Desde el sector de el Adolfo se recelaba por la relación de Alberto con el sector cristinista del peronismo. En cambio, desde el albertismo las acusaciones revestían mayor gravedad, el faltante de una suma considerable de dinero fue el detonante. Pero el pleito no parecía ser una cuestión de meras acusaciones, sino que entró en juego el partido, se decidió desafiliar del Partido Justicialista a quien fuera 5 veces gobernador de la provincia.

En este sentido, Adolfo decidió disputar la gobernación con sello propio en las elecciones de este año, enfrentándose a su hermano y a su ex Ministro de Hacienda y Obras Públicas (1999-2001). En tiempos de guiños y acuerdos a nivel nacional, este enfrentamiento resulta contraproducente para la imagen de unidad del peronismo.

El principal beneficiario de la guerra de los Saa aguarda agazapado y espera dar el zarpazo para consagrarse como gobernador por segunda vez, pero en esta oportunidad por mérito propio. Por estas horas las encuestas muestran una fuerte paridad entre los tres candidatos y algunas hablan de un versus Alberto-Poggi con un gran número de indecisos. Lo cierto es que este domingo cabe la posibilidad de que sea la caída del “paraíso peronista”.

En fin, no vaya a ser cosa que por una pelea de hermanos, San Luis se pinte de amarillo.

[1] Lic. en Ciencia Política (UNLaM)

[2] Lemme quien fuese vicegobernadora entre 1999 y 2001, llega a la gobernación (2001-2003) por la renuncia de Adolfo Rodriguez Saa ya que sería nombrado Presidente de la Nación en aquel diciembre de 2001.

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