Intersectorialidad en tiempos neoliberales

Por Gonzalo Josué Fernández[i]

Lo institucional como actor y dimensión fundamental que interviene en el todo social, se encuentra en una encrucijada: Por un lado, la implementación del neoliberalismo y su consolidación genera, en términos de Ana María Fernández, instituciones estalladas, que llevan a cabo un desfondamiento institucional en base a recursos y sentidos, sin poder dar respuesta concreta en la intervención social

Y por otro lado, el agravante mayor es que en nuestra sociedad, por el mismo factor de implicancia de políticas neoliberales, se genera una constitutiva exclusión social y vulneración de derechos de los sectores populares, por ende, las demandas y los problemas sociales en la niñez se intensifican. Las instituciones estatales desbordan, se quiebran, se fragmentan paulatinamente sin llegar a dar respuesta pertinente en las intervenciones sociales.

Ahora bien, en este contexto adverso, similar radiografía de clima de época de los años 90´, planteo un interrogante que considero esencial para interpelarnos como profesionales de la Niñez: ¿Cómo se trabaja en equipo y se interviene en lo social en tiempos de fragmentación social?

 Desde diversas disciplinas, pero especialmente desde el Trabajo Social, se interviene con un Otro, por ende, nuestra intervención se genera en conjunto,  incidiendo fuertemente en los vínculos interpersonales. El trabajo conformado por equipos interdisciplinarios que posean marcos  normativos, teóricos-conceptuales similares, como también herramientas metodológicas con perspectiva social es fundamental para intervenir en lo social.

La intervención social que lleva adelante una disciplina de forma aislada, no solamente no podrá abordar las situaciones problemáticas complejas de la cuestión social, sino que, como disciplina, el intervenir desde el aislamiento es una señal de fragmentación disciplinar e institucional, pero que sin dudas, no estamos exentos de estas formas de abordajes.

Por esta cuestión, es sumamente importante pensar la interdisciplinar como una herramienta metodológica positiva que lleve a cabo los equipos de trabajo de Niñez y familia

 Cuando debatimos sobre el trabajo interdisciplinario se debe conjugar y articular diversas normas/reglas básicas para llegar a una positiva intervención.

Construyendo la Intersectorialidad:

Comprender los procesos sociales desde perspectiva de integración social nos lleva a pensar nuevas estrategias de intervención basada en la práctica social. La conjugación y articulación teórica y práctica es fundamental para pensar la praxis social; entendiéndola como la superación de dicotomías entre teoría y empíria.  Superación en cuánto transformación social, en articulación constante que nos interpele como profesionales y como institución.

El Trabajo Social, como otras disciplinas de las Ciencias Sociales, trabajan con un Otro, un Otro que en la intervención me construye, me interpela y me impulsa a reflexionar sobre las prácticas profesional. Sin el Otro, no se podría llevar a cabo la intersectorialidad, sin un Otro nuestras intervenciones en la realidad social serian vagas, sin sentido alguno. A su vez, las instituciones están compuestas de sentidos, los actores sociales, el territorio y el Estado las construyen continuamente.

Comprendemos al espacio como territorio, entendiendo que, como señala Federico Tobar, El espacio es una de las dimensiones constitutivas de las relaciones sociales. Pero el espacio es una categoría abstracta, se transforma en territorio cuando una persona, un grupo, una comunidad le asigna significados. Por esta cuestión, intervenimos en el territorio, en lo social, en las relaciones que se generan, en los vínculos.

Desde diversas disciplinas, como la Psicología social y el Trabajo Social, abordamos las problemáticas desde la intersectorialidad, entendiéndola como una estrategia de intervención que poseen las instituciones y las disciplinas. Es la mera articulación de la institución, los profesionales y el territorio. Es la  representatividad tangible de la conjugación macro y micro-social en un tiempo y espacio determinado.

Tomando a Margarita Ussher, puede describirse a la intersectorialidad como “una estrategia de intervención frente a situaciones complejas que requieren que el territorio sea considerado como el marco que da origen a una acción multidimensional, integral, que se desarrolla en los espacios sociales cercanos a los destinatarios”. La acción multidimensional no  se desarrolla lejos de los destinatarios, sino que en conjunto con los mismos, siendo participes activos de su propia transformación social y territorial.

Es por esta idea fuerza, de acciones compartidas que actores sociales de diferentes áreas, trabajan conjuntamente para resolver un problema común. El papel fundamental que poseen los actores sociales en el territorio es importante para la generación de intersectorialidad. Sin ellos, esta sería una utopía.

Disciplinas hegemónicas, tensiones que interrumpen la intersectorialidad.

En la actualidad, como en el transcurso de la historia, se generan tensiones en torno a disciplinas  que intentan imponerse sobre otras. La yuxtaposición de conocimiento científico es un juego atravesado por el poder. La comunidad científica, constantemente avanza en nuevos descubrimientos o fundamentando las producciones de conocimientos existentes.

Poseemos en la academia un abanico extenso de disciplinas hegemónicas históricas que se imponen sobre disciplinas “nuevas” que van avanzando paulatinamente en las Ciencias Sociales. La medicina, la abogacía, la psiquiatría, etc., son disciplinas que se imponen constantemente. ¿Cuál es el rol de estas disciplinas hegemónicas?

Su rol se basa, muchas veces, en poseer un único conocimiento válido, representativo e impuesto sin aceptar criticas algunas. Lo cierto, es que muchas veces las disciplinas hegemónicas interrumpen la intervención intersectorial, ya que lo hegemónico no deja que otras voces se expresen e intervengan, y no da lugar a la expresión de profesionales de otras disciplinas, ni muchos menos a los actores sociales y territoriales que participan de la intervención intersectorial.

Debemos replantearnos cuál es nuestro rol en los equipos de trabajos, cual es el posicionamiento que le damos a los actores sociales, para comenzar a transformar las prácticas profesionales e institucionales, donde hayan voces plurales, representativas, y que no se imponga lo hegemónico silenciando las nuevas expresiones profesionales y territoriales.

El Trabajo Social: disciplina intersectorial.

El encuentro con Otro es constante, en donde la realidad social es dinámica  y cambiante. Los actores sociales varían en relación al espacio y tiempo que los determinan, pero siempre están presentes. Las intervenciones son en post de la transformación social, y los actores sociales participan de la misma, son parte de su transformación.

El Trabajo Social, aborda e interviene en los vínculos, en los territorios enmarcados en las instituciones. El territorio es un “ida y vuelta” constante, lo construimos y nos construye. La intersectorialidad está presente por medio del dialogo y las acciones concretas que llevemos a cabo en el territorio. Citando nuevamente a Ussher, “el espacio adquiere significado a partir del lenguaje, de los procesos de construcción de sentido que se desarrollan en la comunicación, en el marco de un orden social generado por la actividad humana y profesional”

El territorio construye lenguaje y el lenguaje construye el territorio. El espacio se basa en el dialogo entre diversos actores para conjugar en intervenciones integrales. La intersectorialidad la construimos desde los saberes científicos y a su vez, desde los saberes populares que acumulamos en nuestra vida cotidiana. Las acciones que llevemos a cabo en conjunto con los actores territoriales marcan un horizonte de deseabilidad que implica un compromiso continuo para llegar a generar nuevas redes sociales.

 Somos generadores de redes, ya sean institucionales, territoriales o sociales. Los actores sociales son parte protagónicas de las mismas. Sin redes es imposible pensar la territorialidad como un espacio de acciones concretas y articuladas. La intervención social y comunitaria se lleva a cabo en el territorio. Donde el mismo es analizado como una red de redes. El Trabajo Social posee un papel fundamental en relación a crear, facilitar y fortalecer dichas redes sociales.

Considero pertinente los aportes de Ussher, en donde señala que “El trabajo desde la perspectiva de red ofrece herramientas conceptuales y metodológicas para el diseño de estrategias intersectoriales y convoca a pensar nuevas dimensiones en los encuadres del trabajo” (Ussher; 2015; p.1)

Dicho encuadre de trabajo deben pensarse desde nuestras acciones profesionales en donde el trabajo en red e intersectorial sea lo primordial para el fortalecimiento comunitario y no quedarnos con planteos teóricos y macro sociales que dificulten la articulación intersectorial

La relación Macro-meso-micro es sumamente abstracta teóricamente, pero en la empíria, la conjugación de lo macro y micro se da paulatinamente. Lo cierto es que esta relación es visible y evidente cuando tenemos un Estado que se encuentra presente con políticas públicas y sociales anclado en el territorio.

La intersectorialidad nos posibilita pensarnos como conjunto, no como seres individuales.  Nos permite “ver más allá”, planteando políticas integrales y no llevar a cabo prácticas asistenciales repetitivas. Nos da la posibilidad de incluir al territorio como actor fundamental en la planificación, ejecución y evaluación de políticas sociales. Intersectorialidad como sinónimo de inclusión social, de dialogo, de integración, de sujetos de derechos, de territorio participativos y no aislados.

Lo territorial como abordaje social.

Cuando intervenimos, debemos ver y escuchar al territorio. El se manifiesta constantemente en inscripciones sociales y culturales. La mayoría de las veces, se manifiesta con las marcas crueles del neoliberalismo. Sin dudas, como profesionales debemos saber interpretarlo para luego intervenir en el, ya que es el abordaje social, en donde llevamos adelante estrategias de intervención, en conjunto con sus actores sociales, organizaciones e instituciones.

Las disciplinas desde intervenciones aisladas en Niñez no podrían abordar lo social en el territorio. Desde el aislamiento disciplinar y profesional, la intervención sólo tendría una única mirada, caeríamos en estándares hegemónicos que no nos permitirían problematizar nuestras prácticas, y no nos daría el espacio de poseer una mirada crítica de otro profesional, mientras que la intersectorialidad significa proceso de territorialización, es la democratización de los saberes populares, y donde se genera la intensificación de la participación social.

Desafíos en el contexto actual.

Nuestro horizonte y utopía es superar las diferencias, pensar una matriz de pensamiento Latinoamericana que integre cada disciplinas, que luche contra el poder hegemónico eurocéntrico y neoliberal, que derrumbe las barreras políticas, culturales y simbólicas que levanta la academia y los  paradigmas tradicionales, totalizadores y reduccionista, que (re)pensemos una interdisciplina articuladora de saberes populares y científicos, que estén al servicio de nuestro Pueblo, una interdisciplina que integre, incluya, que ponga como bandera el revisionismo histórico. Que complemente y no fragmente, que integre y no excluya, que escuche y no mire para otro lado.

Somos participes de nuevos tiempos de fragmentación social e institucional, pero que estamos formándonos para transformar lo que se quiebra, tejer redes en los territorios, generar vínculos en donde el neoliberalismo deja sus crueles marcas de incertidumbre y desamparo. Los desafíos son grandes, y llevará años concretarlos desde una plataforma de restitución de derechos y justicia social. Nuestro instrumento fundamental es la intersectorialidad,  donde los actores sociales tengan voz, donde la voz se convierta en acción, y la acción en transformación

Bibliografía:

Fernández, A, M. (1999). Instituciones estalladas. Buenos Aires. Editorial Eudeba.

Tobar, F. (2010) en: Ussher, M (2015). Salud Mental y territorio. Reflexiones en torno al concepto de interdisciplina.  Trabajo presentado en el VII Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología. XXII Jornadas de Investigación. XI Encuentro de Investigadores del Mercosur. Facultad de Psicología. UBA. 25 al 28 de noviembre de 2015.

Ussher, M (2015). Salud Mental y territorio. Reflexiones en torno al concepto de interdisciplina.  Trabajo presentado en el VII Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología. XXII Jornadas de Investigación. XI Encuentro de Investigadores del Mercosur. Facultad de Psicología. UBA. 25 al 28 de noviembre de 2015.

[i] Licenciado en Trabajo Social – Universidad Nacional de Moreno

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