Un día para el grunge

Por Nicolás Inchaurrondo

El grunge es un sonido proveniente de la oscura y deprimente ciudad de Seattle, ubicada en Estados Unidos. Un sonido que marcó los comienzos de los años noventa y, a pesar de un sinfín de tristezas, sigue sonando en la actualidad, 28 años después.

Esta fecha es tan importante para el género por el lanzamiento de dos discos bisagras para aquella época: Nevermind de Nirvana y Badmotorfinger de Soundgarden. Ambos materiales brindaron el estrellato de ambos grupos, que marcaron la senda del grunge en los años venideros. A estas bandas hay que sumarle Pearl Jam, Alice in Chains, Green River, Mudhoney y cientos de otras agrupaciones que plasmarían este rock más desgarbado, con guitarras distorsionadas, bases pesadas relacionadas al punk de los setenta o al heavy metal, y melodías repetitivas.

Los músicos dieron una imagen que fue icónica en esa época: camisas largas de leñador a cuadros, pelos largos y pantalones de jean rotos. Kurt Cobain y Chris Cornell dominaban los escenarios con sus espectaculares voces. Unas voces que se rompían frente a los micrófonos y escupían las estrofas desde lo más profundo de su estomago.

El grunge fue en los noventa un género que se cantaba desde las entrañas y se tocaba con una violencia desatada desde el lado marginal de los jóvenes de los años noventa. Pero Badmotorfinger y Nevermind marcaron dos éxitos para estos sujetos que habían quedado afuera de la sociedad en la que habían nacido.

Con esto fueron reinsertados, o fue la sociedad la que tomó ese sonido para explotarlo. Y la sociedad estaba inmersa en los mercados, por lo que las grandes industrias de la música se adueñaron de eso y lo llevaron a la cima de los charts musicales. De repente los pantalones rotos y las camisas de leñador empezaron a  aparecer en los desfiles de moda. Y todo esto por el nuevo sonido que traía consigo el género.

El agua bendita de Soundgarden

El álbum de Soundgarden arranca con “Rusty Cage” y “Outshined”, dos canciones que fueron lanzadas como sencillos y ganaron gran popularidad. Pero el disco fue controversial por la temática que tocaban varias de las letras del mismo: la religión. En “Rusty Cage”, por ejemplo, Chris Cornell se pone en los ojos de Dios para hablar de los desastres naturales (“When the forest burns along the road. Like God´s eyes in my headlights. When the dogs are looking for their bones. And it´s raining ice picks on your steel shore – Cuando el bosque arda a lo largo del camino, como los ojos de Dios en mis fatos. Cuando los perros busquen sus huesos, y esté lloviendo picos de hielo en tu costa de acero”).

También la canción “Holy Water” (Agua bendita) le trajo problemas a la banda por su crítica a las instituciones religiosas. En la letra se nombra al agua bendita ingresando al cerebro de alguien que pierde el sueño en la misa de la noche. Y continúa con esa misma persona narrando que es violada por un mono de un circo extraño. El estribillo de la misma narra que el agua bendita lo está oxidando (“Yeah, yeah, holy water is rusting me. Yeah, yeah, Holy water is rusting me. Is rusting me” – “Sí, sí, el agua bendita me está oxidando.  Sí, sí, el agus bendita me está oxidando. Me está oxidando”).

Aunque la gran polémica del álbum la trajo “Jesus Christ Pose”. En la misma, Soundgarden habla de cómo se aprovechan las instituciones religiosas de sus creyentes. Además, estuvo acompañado de un videoclip que dirigió Eric Zimmerman (quien también dirigió el de “Rusty Cage”, además de dirigir videos de Nine Inch Nails, Megadeth, Eminem y Black Label Society). El mismo tiene una introducción con palabras similares al pasaje Juan 3:16 (“And god so loved Soundgarden he gave them his only song” – “Y dios amo a Soundgarden, les dio su única canción”). Luego aparecen los músicos del grupo caminando por un desierto, y se suceden diversas imágenes: robots con ojos rojos, comida podrida, muñecos y una niña crucificada. Mientras tanto Chris Cornell abre los brazos y canta rompiendo su voz: “En tu pose de Jesucristo, con los brazos extendidos” (“In your Jesus Christ pose, arms held out”).

El videoclip fue censurado en MTV por las imágenes fuertes que se mostraban para le época. Además, durante el tour que realizaron por Reino Unido, fueron amenazados de muerte en varias ocasiones. Toda esta repercusión hizo que Soundgarden ganara notoriedad en la escena musical.

Huele como público machista

Pero el otro caso fue aun más rotundo. Nirvana lanzó su segundo álbum, Nevermind, hace exactamente 28 años. El mismo provocó el estrellato de su líder, Kurt Cobain. “Smells like teen spirit”, primer tema del disco, logró catapultar al grupo, y al grunge en general, a la gran escena mundial. Los rankings empezaron a llenarse de canciones del género, que se expandió a la cultura en general. Además, el disco destronó de los charts de 1992 a Dangerous de Michael Jackson.

El sonido del álbum está inspirado en Sonic Youth y en The Pixies. El mismo Cobain afirmó en algunas entrevistas que sentía que “Smells like teen spirit” era un robo a los cambios de ritmo que generaban los Pixies en sus canciones. A pesar de esto, Nirvana logró que este estilo llegara a la fama mundial, abriendo el camino a los otros grupos.

Todas las canciones de del disco se volvieron clásicas del grupo, por lo que sus recitales se volvieron un repertorio casi completo del mismo. Justamente en Argentina se dio uno de los shows más controversiales de Nirvana. Durante la gira de disco, en 1992, la banda aterrizó en el estadio José Amalfitani.

Calamity Jane, banda de post-punk compuesta por mujeres, había sido invitada por Cobain a tocar antes del suyo. Esta presentación fue para ellas una pesadilla, por la que decidieron nunca más pasar. Esa fue la última vez que se presentaron en vivo (recién volvieron a juntarse en 2010). El trauma se dio cuando el público se empeñó en hacerles imposible tocar.

Les lanzaron monedas, les gritaban “putas”, los hombres les mostraban sus penes, les tiraron pilas grandes y algunas piedras. El grupo dejó dos veces el escenario en medio del set. Courtney Love, que se encontraba acompañando a Cobain en la gira, las alentó a que regresaran. Y lo hicieron en una ocasión, pero las agresiones continuaron. El líder de Nirvana vio todo lo que sucedió y se disculpó en nombre de público. Tuvo la intención de suspender la fecha, pero fue imposible por los costos que le hubiesen significado al grupo por contrato. Kurt Cobain, entonces, decidió sabotear su propio espectáculo.

No tocaron “Smells like teen spirit” por completo. En dos ocasiones Cobain hizo el riff del comienzo, pero lo cortó en seco para seguir con otras canciones. La lista de temas de esa fecha terminó estando repleta de inéditos o lados B de sus trabajos. De esa forma se transformó en un show de punk puro, con un Kurt Cobain furioso con su público. Hasta llegó a pedir silencio poniendo su dedo delante de los labios cuando la gente comenzó a cantar: “Nirvana, Nirvana”.

En el momento, los espectadores argentinos no supieron porque Nirvana se había negado en realizar un show como el que solía hacer. Años después se supo del enojo que Cobain había tenido por el trato que el público le había dado a Calamity Jane. El cantante se había indignado por el machismo que manejaba la gente en el estadio, y la forma en que agredían a una banda por estar solamente compuesta por mujeres.

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