Habiendo compartido aquel terror

 

“Al disco yo lo iba a llamar ‘Nuevos trapos’, pero en una calle había una figura como la que pintaban acá de los desaparecidos, en negro, y decía MODERN CLIX y me pareció un buen nombre”.

Charly García

 

Por Cristian Secul Giusti

Charly García estrenó Clics Modernos en noviembre de 1983 y lo presentó en el Luna Park en democracia, a pocos días de la asunción presidencial de Raúl Alfonsín. El disco significó un corte abrupto con el estilo discursivo y musical de sus bandas anteriores (Sui Generis, La Máquina de Hacer Pájaros y Serú Girán) e incluso de su disco solista de 1982, titulado Yendo de la cama al Living.

El álbum se destacó por inaugurar una etapa de maduración sonora en la cultura rock, y también por invitar al baile y conjugar música y poética sin perder de vista la noción de transición democrática que atravesaba el país, luego del terrorismo de Estado sufrido entre los años 1976 y 1983 (https://primerageneracion.net/2018/11/05/clics-modernos-el-tiempo-esta-despues/).

Las nueve canciones que integran Clics Modernos subrayan las problemáticas acontecidas durante la dictadura y enfatizan críticas y consideraciones sobre la convivencia en una nueva etapa. Por ejemplo, “Los dinosaurios” tematiza la tragedia de las desapariciones; “Plateado sobre plateado” destaca la situación del exilio; “Ojos de videotape” marca la amargura de los residuos del régimen, “Nos siguen pegando abajo” y “No me dejan salir”, exhiben una situación de opresión y búsqueda de libertad; “No soy un extraño” (https://primerageneracion.net/2019/11/05/desprejuiciados-son-los-que-vendran/), “Bancate ese defecto”, “Transas” y “Nuevos Trapos”, activan la reflexión en torno a la recomposición social en democracia (revisión de prejuicios, mediante). 

En el caso específico de “Nuevos trapos”, es posible leer y escuchar una reflexión sobre lo ocurrido en ese pasado dictatorial y lo que podría (o debería) suceder en el futuro democrático, a sabiendas de que el disco fue producido en los últimos meses del régimen militar. 

“Nuevos trapos” expone los cambios típicos que generan en la sociedad las transformaciones políticas, los nuevos frentes culturales y las nuevas banderas. Asimismo, profundiza aspectos permanentes de la vida, del orden de la intimidad y de la individualidad como, por ejemplo, los encuentros personales: “Y aunque cambiemos de color las trincheras y aunque cambiemos de lugar las banderas siempre es como la primera vez. Y mientras todo el mundo sigue bailando se ven dos pibes que aún siguen buscando encontrarse por primera vez”

En ese pasaje, de hecho, se puntualiza la importancia de los encuentros personales (“se ven dos pibes que aún siguen buscando encontrarse por primera vez”) y la expresión “primera vez” se ensambla muy bien con el clima de época (muy próximo al “destape democrático” y a la celebración del cuerpo luego de la asfixia militar). No obstante, también plantea distintos movimientos interpretativos. Si se lo observa de un modo político y contextual directo, la “primera vez” refiere a aquellos/as argentinos/as que pudieron conocer las herramientas de la democracia ejerciendo su derecho al sufragio libre. 

Sin embargo, si se lo piensa como momento fundante de la cotidianidad y la intimidad, la “primera vez” hace alusión al encuentro inicial entre dos personas, más bien, como momento de quiebre, de hito conmocionante, de clivaje insondable. De esta manera, se remarca una revalorización del placer en la concreción de los vínculos personales, entendiendo que el encuentro entre personas es un componente básico y primordial para la vida.

   A partir de la frase “daría cualquier cosa por amor”, la canción propone cierta voluntad de cambio. Y a modo de aclaración, se anuncia: “Pero a la vez quiero decirte que te encargues de tu vida porque yo no soy mejor que vos, vos no sos mejor que yo”. De esta manera, el discurso de “Nuevos trapos” se muestra fuerte y conciso al expresar una postura de deseo comprometido: “Habiendo compartido aquel terror, habiendo convivido en ésta desolación total, ya no es necesario más”. 

  En este último caso, las construcciones aquel terror” y “esta desolación total” señalan el grado de cercanía o lejanía temporal de las experiencias vinculadas al escenario dictatorial: lo que ya pasó (“aquel terror”) y lo que todavía queda como vestigio y espanto de posdictadura (“esta desolación”). Así, la oposición aquel/esta  genera diferencias, pero señala un mismo culpable: la dictadura, el proceso militar, el terrorismo de Estado que arrasó con las vivencias. 

 “Nuevos trapos” no escapa a las nuevas tendencias y posiciona el baile como un escenario de identificación. La letra predice la cultura de rock bailado de los primeros años de democracia y señala al enlace humano como un factor importante de la transformación social. La canción es incertidumbre, expectativa y poética de riesgo que arroja música y verbo con el propósito de impulsar las íntimas raíces de la dinámica existencial en un escenario democrático. Es, como bien sostiene el nombre del disco, un clics moderno significativo que pronuncia un tiempo venidero y ruge en cada puesta en común. 

Link: https://www.youtube.com/watch?v=uOsy324Rp2Y

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