La educación ambiental

Por Laura Hernández[1], Natalia Di Doménico[2] y Karina Sarro[3]

Sabemos que nuestro cerebro es social. Desde pequeños aprendemos de los demás y, sobre todo, con los demás, siendo la interacción cara a cara mucho más efectiva que a través de dispositivos. El contacto físico, las miradas, las risas cómplices, la colaboración efectiva tienen, por ejemplo, efectos positivos.

La interacción es la base del aprendizaje, no sólo referido a la transmisión de conocimientos, sino también, a las habilidades, destrezas y comportamientos. Aprendemos socialmente por imitación, en parte gracias a la existencia de las llamadas neuronas espejo. Su descubridor, Giacomo Rizzolatti asevera “La capacidad de aprender imitando está en la base de la cultura”.[4] Estas diminutas células son las que nos permiten generar vínculos con los demás y, según muchos autores, son la base de la llamada empatía y, en definitiva, nos permiten entendernos[5]. Es por ello que vincular el aprendizaje a entornos reales, como se hace con los proyectos de servicio, parece la forma más natural y relevante de aprender[6].

Hoy la realidad nos lleva a establecer alianzas efectivas y validas con las nuevas tecnologías, llevando no solo la transmisión de nuevos conocimientos, sino las habilidades sociales que nunca deben dejarse de lado, teniendo como eje principal nuestro Planeta y su cuidado en todos los aspectos visibles, tangibles y no visibles.

En este marco global, nos encontramos atravesando una de las enfermedades epidémicas más importantes, extendiéndose a todos los sectores sin distinción de raza, color, estatus, etc. Por tanto, la iniciación de un Congreso Educativo Ambiental[7] tiene el propósito de acompañar, fortalecer y articular las prácticas que se están desarrollando no solo en las aulas, sino en la vida de todas las personas. La preocupación consiste en construir de manera positiva actitudes y prácticas que favorezcan una relación armónica entre los componentes que conforman el ambiente. De esta manera, se podrá contribuir a un cambio cultural, es decir, pasar de una cultura economicista a una cultura de pertenencia, de compromisos, de solidaridad.

Superar las barreras

La Educación Ambiental como campo de conocimiento transdiciplinar (Nicolescu, 1999)[8] intenta superar las barreras de las disciplinas, ya que supone trabajar con un enfoque sistémico a partir de una mirada holística e integradora que permita considerar al ambiente en su globalidad y complejidad. Por ello, se hace necesario avanzar hacia propuestas de enseñanza que contemplen aspectos ecológicos, sociológicos, culturales, artísticos, tecnológicos, éticos, políticos, económicos que favorezcan su comprensión. El interés y la necesidad de incorporar a los contenidos de la Educación la planificación de ciudades y comunidades resilientes y sostenibles con un sentido predictivo y preventivo para hacer frente a los problemas ambientales, sociales y económicos que deberán enfrentar las próximas generaciones. Los preexistentes y en proceso de Incorporación a un antes y un después de la pandemia.

En la Antigua Grecia Sócrates basó su método de enseñanza en el dialogo con sus alumnos como forma de adquirir conocimientos. Esta filosofía se llamó Mayéutica. Luego en la década del 70, Timothy Gallwey se dio cuenta de que el peor enemigo de un deportista era su propia mente. Podemos ver entonces que desde hace décadas debe verse al ser humano desde una perspectiva holística, integrando todos los aspectos de la persona humana, de esta manera se puede llegar al éxito.

Hoy se requieren personas que puedan intervenir como facilitadores del cambio para seguir creciendo en un contexto altamente complejo, con un mayor equilibrio entre la tarea y la relación entre sus partes, así como también, entre la teoría que se usa y la teoría que dicen aplicar.

Un punto importante a destacar es que no somos piezas de un rompecabezas aislado, vivimos en comunidad cada vez más conectados por la tecnología, por lo que debemos preocuparnos y ocuparnos por todo lo que nos rodea, por los cambios que surgen en la naturaleza. Pensar que todo lo que nos rodea nos pertenece, cuidarlo, aprovecharlo de manera consciente y responsable es nuestro gran desafío.

En la actualidad, no solo la educación está en urgencia. Estamos atravesando un cambio cultural, económico, ecológico-ambiental, humano, y resulta fundamental abordar la contribución que hace la cultura siendo el motor del desarrollo sostenible. Y si hablamos de cambio debemos replantearnos el concepto de paradigma y nuestro modelo mental, a fin de identificarlo y analizarlo.

El cambio de paradigma

Nuestra gran aliada es la educación, en ella encontramos todos los recursos necesarios para generar un cambio de paradigma: educar cada uno desde su lugar con pensamiento crítico y desarrollador de nuevas estructuras mentales para las sociedades actuales y futuras. Es el medio adecuado para desarrollar conciencia en la sociedad sobre la protección del ambiente y la supervivencia de la biodiversidad. Las juventudes serán entonces constructoras de políticas activas en pos del ambiente, la construcción de nuevos escenarios en donde el protagonista es el ambiente.

La puesta en marcha de actividades que la lleven a la práctica, la convierten en la herramienta necesaria para actuar en el contexto global actual, reafirmando la necesidad de que los vínculos entre los componentes del ambiente sean armónicos. Por lo tanto, considerar estrategias acordes a lo expresado para desarrollar en el aula y en la vida diaria es estimular una cultura de valoración y respeto del ambiente como asimismo incentivar la participación activa e integral de la ciudadanía en su conjunto.

Cada pieza del rompecabezas sos vos, viviendo en comunidad con un propósito de vida en común, entonces sabiendo que el FUTURO ES HOY. ¿Qué pensás hacer para contribuir al mundo?

cea

 

[1] Coordinadora CEA- Correo: lauhernandez2@abc.gob.ar

[2] Coordinadora del área de comunicación- CEA- Correo: natisdidomenico@gmail.com

[3] Coordinadora del área de diseño y redes CEA- Correo: karsarro@abc.gob.ar

[4] http://www.juntadeandalucia.es/averroes/centros-tic/21700381/helvia/aula/archivos/repositorio/1000/1202/Neuronas_Espejo.pdf

[5] http://pepsic.bvsalud.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2145-48922011000200008

[6] https://books.google.com.ar/books?id=MF3FBQAAQBAJ&pg=PT164&lpg=PT164&dq=vernooy+2010&source=bl&ots=q2QEdqUfyu&sig=ACfU3U1WTO_cudup0io-7o975MgFMJim2g&hl=es-419&sa=X&ved=2ahUKEwjGyLbm6anqAhXVH7kGHY9vAzgQ6AEwAHoECAkQAQ#v=onepage&q=vernooy%202010&f=false

[7] https://www.facebook.com/Congreso-Educativo-Ambiental-106751194413975/

[8] https://www.researchgate.net/publication/287939854_La_evolucion_transdisciplinaria_del_aprendizaje

 

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